La patronal catalana exige al Gobierno una «ley de crecimiento empresarial» para impulsar a las pymes
Pimec denuncia que el 94% del tejido empresarial español son micropymes y su productividad queda lejos de Alemania
España es un país de pymes, pero la mayoría son empresas de muy pequeño tamaño. El problema, según Pimec, no es la falta de pequeñas y medianas empresas, sino la dificultad que encuentran para crecer y ganar dimensión.
En este sentido, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha defendido que las pymes no son el problema de la economía española, sino su principal motor. Representan el 99,9% de las empresas, aportan más del 70% del empleo y más del 60% del PIB. El problema, a juicio de la patronal, aparece cuando se analiza su dimensión.
El dato que concentra buena parte del diagnóstico es que el 94% de las empresas españolas son micropymes, frente al 82% registrado en Alemania. La diferencia no es menor: mientras el peso agregado de las pymes es similar en ambos países, España concentra una proporción mucho mayor de su tejido empresarial en compañías de menor tamaño.
España a la cola de los países europeos
Esta estructura tiene consecuencias directas sobre la productividad. Según los datos presentados por el Observatori de la Pime de Catalunya, una microempresa española genera alrededor de 34.000 euros de valor añadido bruto por persona, una cifra muy inferior a la de países de referencia como Alemania o Francia, donde se sitúa en torno a los 57.000-60.000 euros.
La tesis de Pimec es que dimensión, innovación e internacionalización se retroalimentan. Las empresas de mayor tamaño cuentan, además, con más capacidad para acceder a financiación, afrontar inversiones y ganar resiliencia. Por ello, el objetivo no debería limitarse a crear nuevas empresas, sino a conseguir que las que ya existen puedan superar las distintas fases de crecimiento y consolidarse.
Esta es una de las principales conclusiones que Pimec y el Observatori de la Pime de Catalunya han puesto sobre la mesa con la presentación del estudio en el que reclaman al Gobierno la aprobación de una ley específica de crecimiento empresarial.
El estudio incorpora una encuesta realizada a 348 empresas, de las que el 74% afirma que quiere crecer. Sin embargo, querer crecer no siempre se traduce en crecimiento efectivo. Las compañías consultadas sitúan entre las principales barreras la burocracia y las cargas administrativas, la fiscalidad y las dificultades de financiación. También aparecen factores culturales y sociales, entre ellos determinados discursos políticos o institucionales que, según las empresas encuestadas, generan desconfianza hacia el mundo empresarial.
La reivindicación no consiste, según la organización, en favorecer a las grandes empresas frente a las pequeñas. El objetivo es precisamente el contrario: facilitar que «la micro pueda ser pequeña, la pequeña pueda ser mediana y la mediana pueda ser grande». Pimec reclama, entre otras medidas, una mayor simplificación administrativa, condiciones fiscales y competitivas que no penalicen el crecimiento y un tratamiento proporcional para las empresas en función de su tamaño.
Diferencias entre las empresas
En este sentido, Cañete ha defendido un «trato justo» para las pymes. La patronal considera que no tiene sentido aplicar las mismas obligaciones a una empresa de dos trabajadores que a otra de 200 si esas cargas terminan desincentivando el salto de tamaño.
Pimec también ha situado sus propuestas en el ámbito europeo y estatal. La organización forma parte del Consejo Estatal de la Pyme, donde asegura haber trabajado y aportado datos para que el crecimiento empresarial se incorpore como uno de los ejes de la reforma del marco institucional.
La patronal reclama así al Gobierno un cambio de enfoque para facilitar que las empresas españolas puedan invertir, contratar, innovar y competir a mayor escala. El diagnóstico de Pimec apunta a que las barreras regulatorias, fiscales y administrativas están dificultando ese salto de tamaño, con un impacto directo sobre la productividad y la competitividad de la economía española.