Vivienda

Es oficial y ya está en vigor: hasta 30.000 euros de ayuda para reformar tu casa si vives en un pueblo y cumples estos requisitos

reformar casa
Blanca Espada

Instalarse en un pueblo sigue siendo complicado para mucha gente joven, pero no siempre por falta de viviendas. En muchos municipios pequeños ocurre justo lo contrario ya que sí que hay casas, pero no están en condiciones de uso o requieren una inversión que no todo el mundo puede asumir. Por ello, para intentar darle la vuelta a esta situación, algunas comunidades están poniendo en marcha ayudas directas.

Una de las más claras es la que ya está funcionando en La Rioja, donde el Gobierno autonómico ha reforzado el llamado Plan Revive. La medida busca que esas viviendas vacías vuelvan a ocuparse, pero también atraer nuevos vecinos a zonas donde la población lleva años cayendo. No se trata entonces de es ayuda pensada para segundas residencias ni para invertir sino que el objetivo es el de facilitar que alguien pueda comprar, reformar o incluso construir una vivienda en un pueblo y quedarse a vivir allí.

Hasta 30.000 euros de ayuda para reformar tu casa si vives en un pueblo

El programa no se limita a un único caso. Permite acceder a la ayuda tanto si se compra una vivienda antigua que necesita obras como si ya se tiene una casa en propiedad y se quiere rehabilitar. También contempla la posibilidad de levantar una vivienda nueva en suelo propio.

La condición común es que ese inmueble se convierta en residencia habitual. Es decir, no vale como segunda vivienda ni para alquilarla sin más. La idea es que haya vecinos reales, no casas vacías reformadas. Por otro lado, todo esto se aplica en municipios de menos de 5.000 habitantes, que es donde se concentra el problema de vivienda en desuso.

Cuánto dinero se puede recibir

La cantidad cambia bastante según el tamaño del pueblo. No es lo mismo un municipio muy pequeño que uno que ya ronda los 5.000 habitantes. En los más reducidos, donde apenas hay vecinos, la ayuda puede ser más alta y llegar hasta los 40.000 euros. A medida que sube la población, esa cifra va bajando, de modo que en pueblos algo más grandes el importe se reduce y se queda en niveles más bajos.

En la práctica, lo que se mueve como referencia general es una ayuda de hasta 30.000 euros en muchos casos, aunque puede ser más alta si se trata de pueblos muy pequeños. Eso sí, hay un límite claro y es que el coste total de la operación no puede dispararse. Si la compra, la obra o la construcción supera los 220.000 euros (sin contar impuestos), ya no entra dentro de este programa.

Quién puede pedirla y cuáles son los requisitos 

No todo el mundo puede acceder a esta ayuda. Está dirigida a personas de hasta 45 años, con la idea de facilitar el acceso a vivienda a población joven. Además, hay un requisito económico, ya que los ingresos no pueden superar un determinado nivel, que se calcula en función del IPREM. Esto busca que la ayuda llegue a quienes realmente tienen más dificultades para afrontar una compra o una reforma.

También es necesario cumplir con la situación administrativa en España, ya sea con nacionalidad española, de la Unión Europea o con residencia legal en el país. Y hay una obligación importante que es que quien reciba la ayuda tiene que empadronarse en el municipio en un plazo máximo de tres meses. Es decir, no es una ayuda para tener la casa cerrada, sino para vivir en ella.

Cuándo se puede pedir y cómo funciona el proceso

El programa no está limitado a unos meses concretos. De hecho, se pueden iniciar solicitudes hasta 2027, lo que da margen a quienes estén pensando en dar el paso. Eso sí, hay que tener en cuenta un detalle importante y es que la ayuda no se pide cuando ya está todo hecho. En el caso de la compra, hay que solicitarla antes de firmar o justo después. Y si se trata de una reforma o una obra nueva, hay que hacerlo antes de empezar.

El dinero no llega de forma inmediata. Primero hay que completar la compra o la obra y después justificarlo con documentación. Es entonces cuando se tramita el pago. La solicitud se puede hacer tanto de forma presencial en Logroño como a través de la sede electrónica del Gobierno de La Rioja, lo que facilita bastante el proceso.

Un modelo que se está extendiendo

Este tipo de ayudas no es algo aislado. Otras comunidades también están apostando por fórmulas parecidas para recuperar vivienda en pueblos. En algunos casos, las subvenciones son incluso más altas, sobre todo cuando se trata de rehabilitar viviendas destinadas a alquiler o a colectivos concretos. La lógica es la misma en todos los casos, la de aprovechar lo que ya existe en lugar de seguir construyendo sin más.

Lo que está claro es que el problema de la vivienda no se resuelve igual en todas partes. Y mientras en las ciudades se buscan fórmulas para abaratar el acceso, en el medio rural el reto pasa por hacer habitables las casas que ya están ahí.

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