Economía

Murcia, Valencia y Baleares tardan más de tres meses en pagar las facturas a los autónomos

La mayoría de las comunidades autónomas continúa incumpliendo la Ley de Morosidad y tardan, de media, 64 días en pagar a los autónomos, más del doble del límite marcado, que se sitúa en 30 días. Las que más demoran el pago son las administraciones de Murcia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares.

Las conclusiones extraídas del último informe de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores (ATA) son que las tres administraciones públicas, tanto la estatal como la autónoma y la local, incumplen la Ley de Morosidad, aunque reconoce que hay «una leve mejoría» en los plazos.

El plazo medio de pago con los autónomos es de 72 días, pero varía en función de la administración. La administración central es la que menos se demora y se sitúa en 43 días, mientras que las locales pagan en 80 días.

Las comunidades autónomas, por su parte, tardan de media 64 días en abonar los pagos, aunque en este caso sí hay regiones que cumplen con la Ley de Morosidad. Es el caso de País Vasco, que se sitúa en una media de 30 días. Navarra no llega a cumplir los plazos, pero tan sólo por un día, por lo que se sitúa como la segunda comunidad autónoma más cumplidora.

En el otro lado de la balanza, triplicando el plazo de País Vasco y Navarra, se encuentra Murcia, que es una de las dos únicas CCAA que han empeorado respecto a 2015, situándose en 99 días de media.

Respecto a las administraciones locales, el municipio más moroso de España es Alcorcón, que tarda 449 días en pagar a sus proveedores, mientras que el que paga con más celeridad es Fuengirola, que tan sólo emplea 12 días para saldar sus deudas.

En relación a las empresas privadas, la Ley de Morosidad establece que el límite de pago son 60 días. En ese sentido, el informe de ATA señala que la morosidad media entre compañías se establece en 74 días. Las más cumplidoras son  las de Navarra (65 días), mientras que en Extremadura es donde los pagos más se retrasan (82 días).

El estudio concluye, además, que son las empresas grandes, de más de mil trabajadores, las que más tardan en pagar sus facturas, hasta 119 días, mientras que las pequeñas compañías (menos de 50 trabajadores) cumplen con lo establecido en ley y abonan las facturas a los 54 días.