Economía

Juan Roig salva el empleo de 86 personas que trabajaban en un proveedor de Mercadona

Mercadona nació con una filosofía clara: primero el cliente, después los trabajadores de la empresa y en tercer lugar los proveedores. Tres pilares sobre los que se sustenta el éxito de la firma que preside Juan Roig, que recientemente ha puesto de relieve esta tercera pata, los proveedores.

Tal es la preocupación de Mercadona sobre sus proveedores, que la compañía ha ofrecido 86 puestos de trabajo a una empresa proveedora que se trasladará de Cádiz a Zaragoza. El traslado, imposible para muchos de sus trabajadores, dejó en el aire su futuro, pues no todos podían mudarse y, los que no podían, no sabían dónde podrían trabajar. De este modo, ante la crítica situación, Mercadona ofreció a los trabajadores de Caladero –nombre de la empresa proveedora- una gran oportunidad: formar parte de la plantilla de la firma que preside Juan Roig para, de este modo, no mudarse a Zaragoza y poder mantener sus puestos de trabajo.

Caladero, proveedor dedicado a la producción y distribución de pescado y marisco en exclusiva para Mercadona, se mudará de este modo el próximo mes de octubre debido a un “proceso de reorganización de la empresa que permitirá reforzar su eficiencia y competitividad, generando sinergias en su actividad logística”.

Así, ante el guante que les ha echado Roig, los 86 trabajadores de Caladero podrán elegir ahora su futuro: marchar con la empresa a Zaragoza con determinadas ayudas por la mudanza, o quedarse en Cádiz para incorporarse a Mercadona.

El motivo del traslado es lógico desde el más estricto plano empresarial, pues se marchan a una planta mucho más grande con más del doble de líneas de producción, lo que, según cálculos de la propia empresa, podría generar casi 500 nuevos empleos.

Caladero no da dinero

Llama más si cabe la atención el gesto de Mercadona cuando su proveedor Caladero fue el único proveedor que perdió dinero en 2016. Según las cuentas de la compañía, perdió un millón de euros el año pasado, frente a los beneficios de casi tres millones de euros que logró en 2015.

Según anunció el proveedor en un comunicado, Caladero inició su actividad en Cádiz en el tercer trimestre de 2009, con la apertura de su planta en el recinto interior de la Zona Franca. Actualmente, sus instalaciones cuentan con 6 líneas, en las que se producen fundamentalmente langostino y mejillón. Con la decisión tomada, y tras las inversiones realizadas, a partir del próximo mes de octubre la actividad que se realiza en la planta de Cádiz se trasladará a la fábrica que Caladero tiene en Zaragoza, que dispone de 17 líneas diferentes de producción y da empleo a 490 personas.

“Caladero está buscando las mejores soluciones para la plantilla y agradece la colaboración y el esfuerzo realizado por el Comité de Empresa ante esta decisión. En esta línea, va a ofrecer dos opciones a los trabajadores: mantener su empleo en Zaragoza con una serie de ayudas o incorporarse a la plantilla de Mercadona en la provincia de Cádiz”, señala el proveedor, que recuerda que, pese a las pérdidas superiores al millón de euros en 2016, la compañía cerró el año pasado con una facturación de 196 millones de euros y unas ventas en volumen de 21,8 millones de kilos de pescado, lo que representa un total de 44,6 millones de bandejas de producto en los 1.614 supermercados de Mercadona.