Amazon desafía a los satélites de Musk: sella un acuerdo de 11.570 millones de dólares
Amazon firma un acuerdo de 11.570 millones de dólares con la empresa de satélites Globalstar para competir con Starlink de Musk
Starlink, el servicio impulsado por Elon Musk a través de SpaceX, ya tiene su primer rival y no es otro que Amazon.
En este sentido, la multinacional de Bezos firma una de las mayores operaciones de su historia con un acuerdo para comprar la empresa de satélites Globalstar por unos 11.600 millones de dólares.
El objetivo es reforzar su apuesta por el negocio de satélites en órbita baja y competir directamente contra Starlink, que espera su ‘supuesta’ salida a bolsa.
Los expertos aseguran que la adquisición de Amazon no es solo por la experiencia técnica de Globalstar, sino que también la compañía de Bezos obtendrá acceso inmediato a espectro radioeléctrico, clave para desarrollar servicios de conexión móvil vía satélite (directo al dispositivo), especialmente en zonas sin cobertura tradicional.
“Este tipo de tecnología ya es utilizada por Starlink y será fundamental en el crecimiento del sector”, añaden los expertos de XTB.
Con esta operación, Amazon suma los veinticuatro satélites de Globalstar a su red actual de más de 200. Se espera que la operación cierre el próximo año y se prevé alcanzar unos 700 satélites en órbita a corto plazo, aunque aún está lejos de los más de 10.000 que tiene SpaceX.
Además, prevé expandir su red mediante el despliegue de unos 3,200 satélites en órbita baja terrestre para 2029.
De los cuales aproximadamente la mitad deberán estar operativos antes de la fecha límite regulatoria de julio. También se está preparando para lanzar sus servicios de internet satelital a finales de este año.
90 dólares o 0,3120 en acciones
Según el acuerdo con Amazon, los accionistas de la empresa de satélites pueden optar por recibir 90 dólares en efectivo o 0.3210 acciones ordinarias de Amazon por cada acción de Globalstar que posean, informaron las compañías.
Esto representa una prima de más del 31% sobre el precio de cierre de Globalstar el 1 de abril, el día anterior a que surgieran los informes sobre las negociaciones.
Se espera que la adquisición se concrete el próximo año, sujeta a las aprobaciones regulatorias y al cumplimiento de hitos específicos de implementación por parte de Globalstar.
El acuerdo también requerirá la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones de EU, declaró su presidente, Brendan Carr, en una entrevista con CNBC.
“De hecho, podemos decir que este proyecto de Amazon está todavía en sus fases iniciales” señalan los analistas.
Amazon busca nuevas vías de ingresos
Esta compra posiciona a Amazon como un competidor más serio en el mercado global de internet por satélite, un sector cada vez más estratégico tanto a nivel tecnológico como geopolítico.
Además, será otra de las líneas de negocios de Amazon, que ahora mismo sigue teniendo una gran dependencia de su negocio en la nube.
Aunque en 2025 el negocio de nube inteligente (AWS) tan sólo copó el 18% de los ingresos totales, representó el 57% del beneficio operativo del grupo.
Por ello, aunque con el auge de la IA se espera que AWS siga creciendo con fuerza, Amazon quiere asegurarse otras fuentes de ingresos.
El año de las OPV
Más allá de las novedades de Amazon o SpaceX, el foco está puesto en la posible salida a bolsa de OpenAI y Anthropic, los dos grandes competidores en la carrera de la inteligencia artificial, previsiblemente en la segunda mitad de 2026.
Aunque las valoraciones son estimaciones preliminares, se espera que la compañía liderada por Sam Altman (OpenAI) alcance una valoración cercana al billón de dólares, situándose muy por encima de Anthropic, cuya valoración rondaría los 300.000 millones.
En general, «podemos decir que este año probablemente nos enfrentemos a importantes salidas a bolsa y con unas valoraciones récord», añade Javier Cabrera, analista de XTB.
Sin embargo, creen que estas valoraciones solo se pueden sostener si se mantiene el optimismo sobre el desarrollo de la IA que vemos actualmente, ya que son empresas que en la mayoría de ocasiones no generan ni beneficios.
Toda la valoración se basa en el futuro y esto puede generar problemas si la demanda de IA se ralentiza.
«Nosotros pensamos que compañías como SpaceX, OpenAI o Anthropic tienen un gran futuro, pero nos cuesta justificar esas valoraciones en etapas tan tempranas».
Son compañías con mucho potencial, pero el riesgo para el inversor también es muy elevado por que el precio que se paga por una empresa siempre es importante.