Indra toma el control del radar naval europeo para cortar la dependencia de EEUU
Estados Unidos e Israel son los países que normalmente ofrecen este tipo de soluciones para Europa

La compañía Indra va a liderar el proyecto Shimbad de la Unión Europea que supone un punto de partida. Se trata de un radar multibanda 4D que, tras validar el demostrador que se desarrollará en este proyecto, el objetivo es avanzar hacia su industrialización y su integración en los grandes programas navales europeos, «reforzando la autonomía tecnológica, la interoperabilidad y la competitividad de la industria europea de defensa», indican desde Indra.
«Estados Unidos e Israel son los países donde tienen este tipo de soluciones para Europa, por lo que es una necesidad y por eso se está llevando a cabo», ha explicado María del Mar Pomares, responsable de Desarrollo de Negocio Naval en Cooperaciones UE y OTAN en Indra.
«Tanto Estados Unidos como Israel tienen radares de doble frecuencia, pero la capacidad que han implementado en este proyecto va más allá, es decir, que en su momento este será el radar más avanzado porque utiliza varias bandas de frecuencia, no sólo dos. Además, de manera mucho más integrada», ha puntualizado Pomares.
En concreto, este radar supondría un gran avance para la defensa naval de la Unión Europea, ya que está diseñado para integrarse en fragatas, corbetas, patrulleros oceánicos, buques no tripulados e incluso grandes plataformas navales gracias a su escalabilidad.
No obstante, hay que destacar que su objetivo final es la futura fragata europea o ECV, una iniciativa promovida por la Agencia Europea de Defensa como un proyecto PESCO. Además, el proyecto SHIMBAD está explícitamente alineado con la European Combatant Vessel (ECV), gracias a su arquitectura modular, escalable y a su menor huella en tamaño, peso y consumo.
Sus capacidades avanzadas de vigilancia aérea y gestión del espectro electromagnético lo convierten también en un sistema adecuado para grandes plataformas, como los portaviones. Mientras que la escalabilidad, que es una de las bases del diseño, permite su adaptación a diferentes plataformas en función de las características operativas en cada una de ellas.
El radar cubrirá funciones de vigilancia aérea y de superficie, incluyendo defensa contra misiles balísticos, seguimiento y clasificación de blancos, apoyo al control de tiro, resistencia frente a interferencias electrónicas, comunicaciones
Con toda estas características permite detectar y seguir amenazas avanzadas como misiles hipersónicos, drones o ataques saturados, operar en entornos electromagnéticos congestionados y reducir el número de sensores a bordo, mejorando la eficiencia operativa, todo ello, de manera simultánea.
Por tanto, el principal reto es integrar tecnologías muy avanzadas, como módulos GaN multibanda, fotónica, procesado digital de alta velocidad y antenas AESA en múltiples bandas de frecuencia, todo ello en una arquitectura modular, escalable y plenamente interoperable.
Asimismo, el radar está diseñado específicamente para detectar y seguir misiles de nueva generación, enjambres de drones y amenazas de baja observabilidad, incluso en condiciones de fuerte interferencia y saturación.