Economía

El Grupo ACS inicia la explotación de un nuevo tramo de la autovía irlandesa M11 tras su inauguración

Las obras completan el corredor entre Dublín y Enniscorthy mejorando notablemente la comunicación entre la capital y el sur del país.

El Grupo ACS ha comenzado la explotación de la autovía M-11, que conecta el sureste de Irlanda con Dublín. Tras su inauguración el pasado 18 de julio, se ha procedido a la apertura al tráfico de 28 kilómetros. La autovía fue construida por la filial del grupo, Dragados, entre las poblaciones de Gorey y Enniscorthy (Irlanda).

El contrato de concesión, suscrito en octubre de 2015 entre Transport Infractuture Ireland (TII) y un consorcio participado por Iridium Concesiones de Infraestructuras S.A. tiene un plazo de operación de 25 años y comprende la redacción del proyecto, financiación, construcción, conservación y explotación parcial de la nueva infraestructura de distintos tramos de la M-11, N-80 y la N-30. El tramo de carretera nacional N-30 será entregada a las autoridades locales para su conservación y explotación con una apertura anticipada de 4 meses. Los trabajos ejecutados por una UTE participada por Dragados, han requerido una inversión de 282 millones de euros y una duración de 45 meses.

Durante el acto de inauguración, el primer ministro Leo Varadkar- en presencia del embajador de España, el presidente de TII y las autoridades locales- destacó la importancia de esta nueva infraestructura en la economía de la región y en el corredor logístico que conecta el sureste de Irlanda con Dublín.

Los trabajos de construcción en los 42 kilómetros de nuevo trazado y siete nuevos enlaces han supuesto seis millones de metros cúbicos de movimiento de tierras, y la construcción de 98 estructuras entre puentes, pasos inferiores y obras de drenaje, entre los que destaca el puente sobre el río Slaney de 158 metros de longitud, con vano central de 70 metros, cuyas vigas metálicas, con un peso de más de 1.000 Tn de acero, han sido fabricadas en España.

La concesionaria estructuró la financiación mediante un crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y una colocación privada de bonos.