Freixenet no cede a las condiciones de su comprador alemán: mantendrá su sede en Cataluña
Freixenet seguirá sirviendo sus cavas en Cataluña. La compañía española productora de cava no sigue los pasos de su homólogo Codorniú y permanecerá en la comunidad que le vio nacer en 1914, año en el que la empresa levantó sus cimientos en San Sadurní de Noya (Barcelona). En esta localidad cuenta además con sus bodegas construidas en 1923.
La compañía presidida por José Luis Bonet ha celebrado este martes un Consejo de Administración para votar la opción del traslado que se había puesto sobre la mesa desde hace un mes. Finalmente, la cúpula de Freixenet ha decidido quedarse tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución que viene de la mano del cese de los cargos de la Generalitat y la convocatoria de elecciones adelantadas para el próximo 21 de diciembre, según fuentes conocedoras del proceso.
Fue precisamente Bonet quien, este lunes, dejó la puerta abierta a mantener la sede en la Ciudad Condal tras la vuelta a la legalidad.
En un comunicado, la compañía ha sostenido que «la recuperación de la normalidad económica, en Cataluña y en España, aconseja en este momento y en estas nuevas circunstancias no proceder al cambio de sede social».
El consejo ha destacado la «necesidad de recuperar cuanto antes la dinámica económica positiva que se ha puesto en cuestión de forma grave en los últimos dos meses», refiriéndose al proceso independentista en la comunidad catalana.
Desoye las instrucciones de Henkell
Freixenet ha desoído las instrucciones de su futuro comprador, la compañía vitivinícola Henkell. La filial del gigante alimentario Dr.Oetker puso como condición sine qua non para culminar la venta que Freixenet no permaneciese en un “entorno político inestable”.
Ahora, todo se queda en el aire y el negocio que parecía cerrado tras un año y medio de ofertas y contraofertas puede estar pendiente de un hilo. La operación ya está apalabrada, según fuentes oficiales de la compañía. Los Hevia Ferrer (propietarios del 29% de la compañía) y los Bonet Ferrer (que cuentan con el 29% de la propiedad) han intensificado las conversaciones con Henkell para vender el 58% del capital a la compañía alemana. Todavía hay un baile de cifras, pero el coste del negocio podría superar los 500 millones. Por otra parte, el 42% restante está en manos de la tercera rama de la familia, los Ferrer Noguer.
Temas:
- Freixenet
Lo último en Economía
-
El Ibex 35 retrocede al cierre pero salva los 20.100 puntos y cierra una semana de máximos históricos
-
El Gobierno destina 473 millones al mes al IMV pero la mitad de las familias con derecho a cobrarlo no lo hace
-
Indra dotará al nuevo aeropuerto de Heraclión (Grecia) de sistemas de gestión aérea por 85 millones
-
Los usuarios abandonan la alta velocidad tras el caos ferroviario de Puente: pierde un 16% de viajeros en 2026
-
Los vecinos están exentos de pagar las reformas del edificio si no están de acuerdo y no son requeridas según la Ley de Propiedad Horizontal
Últimas noticias
-
Inmigrantes marroquíes escondidos en el monte presumen de llevar dinero encima: «Nos lo dieron nuestros padres»
-
Colombia deja atrás la era Petro: De la Espriella toma posesión como presidente con la seguridad como prioridad
-
Vuelve el fútbol a Ceuta tras la invasión: «Esto nos sirve para desinhibirnos»
-
Sánchez usa los controles fronterizos para su ‘vendetta’ personal
-
Sánchez consuma su amenaza a Meloni e impone controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia