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Francia y EEUU se encuentran «cerca» de alcanzar un acuerdo sobre la tasa digital, según Trump

Francia y Estados Unidos están «cerca» de cerrar un acuerdo sobre la tasa que el Gobierno de París ha impuesto a las grandes empresas tecnológicas, anunció este lunes el presidente estadounidense, Donald Trump.

«Estamos cerca. Ellos quieren un acuerdo. Veremos si podemos cerrarlo», señaló Trump durante unas declaraciones conjuntas con la canciller alemana, Angela Merkel.

La aprobación de la llamada «tasa GAFA» (por Google, Apple, Facebook y Amazon) por parte de Francia hizo que Trump amenazara con imponer aranceles a las importaciones de vino francés, lo que a su vez fue seguido con advertencias de represalias comerciales por parte de la Unión Europea.

Fuentes francesas explicaron que el compromiso alcanzado entre los titulares de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, y Estados Unidos, Steven Mnuchin, consiste en que Francia devolverá a las empresas a las que ya se aplica ese impuesto la diferencia entre lo cobrado y lo que fije el nuevo sistema fiscal internacional en el que trabaja la OCDE.

Los ministros de Finanzas del G7 alcanzaron un principio de acuerdo sobre este asunto en julio pasado, por el que se encarga a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que tenga lista su «arquitectura» en enero, de forma que se pueda tomar una decisión definitiva antes de finales de 2020.

Merkel recordó por su parte que los países de la OCDE tienen «la intención de encontrar una solución conjunta para 2020», y recalcó que si eso se consigue habría «enormes beneficios para todos».

Ese nuevo dispositivo fiscal internacional busca que las grandes tecnológicas, en general estadounidenses, paguen más impuestos en los países donde generan su negocio y no solo allí donde domicilian sus sedes, especialmente en paraísos fiscales.

La «tasa GAFA» francesa, que se aplica desde comienzos de año, grava con un 3% la facturación de las empresas del sector digital con más de 750 millones de euros de ingresos.

El Gobierno francés ha dicho desde que se puso en marcha que renunciará a ese impuesto nacional en cuanto haya un mecanismo internacional que haya sido consensuado para sustituirlo