FG y la pasión turca
Francisco González nació mientras las tropas de los EE.UU desembarcaban en Filipinas al mando del general MacArthur. Su madre tuvo el presentimiento de que aquel suceso acabaría marcando el destino de su retoño. Estaba convencida de que no había traído al mundo a un niño cualquiera. Con tal sólo mirarle a la cara podía llegarse a la conclusión de que aquella criatura poseía el don de la observación y miraba a la gente con la misma desconfianza del abuelo, virtudes que le servirían para poder, un día, desembarcar en Compostela como cardenal primado o en Madrid como general de División. Lo que nadie, ni siquiera su madre, podía sospechar es que el pequeño FG acabaría desembarcando en Bilbao como presidente del BBVA porque para las gallegas de entonces el Banco Bilbao Vizcaya era una especie de Athlétic Club de la Altas Finanzas: O eras de allí o no había nada que hacer.
Tras cursar sus estudios con buenas notas hay que imaginarlo de noche, trabajando como programador informático, para ser un cualquiera. Así que decidió declararse a sí mismo la guerra y cambiar el rumbo de su vida. Se hizo Agente de Cambio y Bolsa. No quería el dinero para gastárselo sino como una forma de distinción, para hacerse inalcanzable. Fue entonces, cuando se volvió inalcanzable, cuando conoció a su padrino: Rodrigo, un asturiano cuatro años más joven que él que había sido entregado a Fraga por su progenitor como parte del trofeo familiar de los Rato. Desconfiados y con una gran capacidad para la observación enseguida acabaron intimando.
Rodrigo Rato nunca simpatizó con Bilbao, una especie de Gijón a lo grande, con empresas y bancos con los que hubiera soñado cualquier empresario asturiano. Por otra parte, los bancos Bilbao y Vizcaya, ahora unidos para siempre, seguían gobernados por las mismas familias que las habían fundado. Aznar, el jefe de Rato, desconfiaba de ellas. No entendía sus buenas relaciones con los peneuvistas. Fue entonces cuando Moncloa forzó la fusión del BBV con Argentaria y, como si fuera MacArthur, antes de desembarcar en Filipinas, enviaron a Bilbao a FG con las cartas credenciales de Moncloa.
Una tarde en la que Emilio Ybarra se sintió muy confiado le contó a FG el secreto que, hasta entonces, sólo lo conocía el obispo de Bilbao: “Tenemos unos fondos en Jersey pero no te preocupes porque están bendecidos por el Obispado de Bilbao, uno de sus titulares”. Vestido de general MacArthur, en su despacho presidencial de la Torre de Azca , en Madrid, FG fue recibiendo a cada uno de los consejeros del BBVA para entregarles la carta de destitución. Moncloa y el BBVA habían caído en manos aliadas. Por entonces, Aznar ya coqueteaba con Bush y FG comenzaba a mirar al otro lado del Atlántico. Aún no había sucumbido a su pasión por Turquía.
Temas:
- Francisco González
Lo último en Economía
-
El BOE lo confirma: el 19 de marzo es festivo por San José en estas comunidades de España
-
EEUU ataca el corazón petrolero de Irán y Emiratos suspende envíos: el crudo puede volver a dispararse
-
Hasta 628 euros de paga al mes: la ayuda para las amas de casa que da la Seguridad Social
-
Así es cómo va a afectar la guerra de Irán al dinero de los españoles, según un economista experto: no estamos preparados
-
Acaba de llegar a Lidl y está causando furor: el foco que va a cambiar la decoración de tu terraza por muy poco dinero
Últimas noticias
-
Sorpresa en Indian Wells: Medvedev se agiganta para pasar por encima de Alcaraz
-
Trump inflexible ante la tiranía iraní: «Quieren un acuerdo, pero las condiciones no me convencen»
-
Masiva manifestación en Barcelona contra el Gobierno de Sánchez por el caótico abandono de Rodalies
-
F1 2026 GP de China: a qué hora es la carrera de Fórmula 1, dónde verla online gratis y por TV en directo y parrilla de salida
-
Todo sobre Carlos Alcaraz: su altura, cuánto dinero tiene, su novia y por qué le llaman Carlitos