El jefe de Recursos Humanos de Airbus aplica con la huelga la fórmula que usó en Nissan: desgaste y cero diálogo
Antonio Lasaga apuesta por resistir las movilizaciones sin hacer concesiones

El director de Recursos Humanos de Airbus España, Antonio Lasaga, afronta el conflicto laboral que vive la compañía con una estrategia muy distinta a la que ha defendido públicamente en numerosas intervenciones. Mientras hace apenas unos meses aseguraba que la relación con los trabajadores debía basarse en el diálogo, la confianza y la cercanía con los equipos, la dirección de la empresa ha optado ahora por una política de resistencia ante las movilizaciones sindicales, convencida de que el seguimiento de la huelga acabará perdiendo fuerza con el paso de las semanas.
Según fuentes conocedoras de la situación consultadas por OKDIARIO, la estrategia diseñada por la dirección de Recursos Humanos pasa por no modificar su posición en la negociación, evitar concesiones relevantes y confiar en el desgaste progresivo de las protestas. El objetivo sería esperar a que el cansancio termine reduciendo la capacidad de movilización de la plantilla.
Se trata de una forma de gestionar los conflictos laborales que recuerda a la etapa de Lasaga en Nissan, donde adquirió protagonismo precisamente por negociar uno de los convenios colectivos más duros de la historia reciente de la fábrica de Barcelona.
El precedente de Nissan
Lasaga llegó a Nissan en julio de 2011 para hacerse cargo de Recursos Humanos en un momento especialmente delicado para la compañía japonesa. Apenas unos meses después, lideró la negociación de un convenio que modificó profundamente las condiciones laborales de la plantilla.
El acuerdo contempló la congelación salarial, una mayor flexibilidad de la jornada, cambios en los turnos de trabajo y la implantación de actividad durante fines de semana con el objetivo de incrementar la competitividad de la planta. La dirección defendía entonces que esos sacrificios eran imprescindibles para atraer la adjudicación de un nuevo modelo industrial.
Durante aquella negociación, la empresa llegó además a plantear que, de no alcanzarse un acuerdo, podrían perderse alrededor de un millar de puestos de trabajo entre 2014 y 2015.
En conversaciones mantenidas durante aquella etapa, Lasaga resumía la situación con una frase que deslizó a su entorno y que terminaron conociendo bien los representantes sindicales y directivos: «Sin acuerdo, la planta va hacia una muerte lenta».
Finalmente, Nissan adjudicó en 2013 un nuevo vehículo a la planta catalana tras alcanzarse los objetivos de competitividad fijados por la multinacional. Años después, sin embargo, la compañía anunció el cierre de la fábrica, que culminó definitivamente en 2021.
Aunque aquella clausura terminó produciéndose, atribuirla exclusivamente a las circunstancias existentes en 2011 no resulta posible. El cierre respondió a múltiples factores industriales y estratégicos acumulados durante años y estuvo condicionado, sobre todo, por el fuerte impacto económico derivado de la pandemia de la Covid-19.
El mismo patrón en Airbus
Fuentes consultadas por OKDIARIO consideran que el método que Lasaga está aplicando ahora en Airbus reproduce buena parte del esquema utilizado durante su etapa en Nissan. La prioridad, explican, no sería alcanzar un acuerdo rápido con los representantes de los trabajadores, sino mantener la posición de la empresa mientras el conflicto pierde intensidad.
Ese planteamiento coincide con el mensaje trasladado recientemente por distintos directivos a mandos intermedios, según ha podido conocer este periódico. En esas reuniones internas se habría defendido que la participación en las movilizaciones irá disminuyendo progresivamente y que la empresa no debe modificar su estrategia por la presión sindical.
El contraste resulta especialmente llamativo con las declaraciones realizadas por el propio Lasaga en distintos foros públicos, donde ha defendido que el liderazgo pasa por escuchar a los equipos, generar confianza y construir relaciones estables con la plantilla.
Sin embargo, las fuentes consultadas sostienen que, en el actual conflicto, la dirección considera que mantener una posición firme resulta más eficaz que abrir nuevas vías de negociación mientras continúen las huelgas.
Según las mismas fuentes, la etapa de Antonio Lasaga al frente de Recursos Humanos de Airbus se encuentra además próxima a concluir. La previsión es que abandone la compañía una vez culminados los objetivos que le fueron encomendados por la dirección, entre ellos la implantación de las medidas de reorganización laboral impulsadas durante los últimos meses. De confirmarse esa salida, cerraría una trayectoria marcada por dos grandes procesos de negociación colectiva en dos de los mayores grupos industriales con presencia en España.