Economía
Unidos Podemos

Echenique pide a la banca que pida perdón por cumplir con el reglamento sobre las hipotecas

Exige a las entidades que paguen para que el Estado devuelva ese dinero a las familias

El revuelo generado por el Tribunal Supremo con su sentencia -ahora en suspenso- sobre las hipotecas ha animado a Podemos a volver a cargar contra la banca, a la que suele acusar de ser uno de los grandes males de España. El secretario de Organización y Programas de Podemos, Pablo Echenique, ha exigido hoy a los bancos que asuman el pago del impuesto de las hipotecas y que pidan perdón por haberlo dejado de pagar «mientras decían a la gente que estaban viviendo por encima de sus posibilidades».

«Los bancos tienen que pagar el impuesto que dejaron de pagar para que el Estado pueda devolver ese impuesto a las familias que lo pagaron injustamente», ha señalado Echenique en declaraciones a los medios en el marco de la IV Asamblea Federal de EQUO a la que ha asistido hoy. El pago de ese impuesto se establecía en un reglamento ahora en suspenso por el Supremo. Por tanto, en este caso, la banca no ha incurrido en posibles prácticas abusivas, como en otras ocasiones en las que los Tribunales han dado la razón al usuario.

Sobre el argumento dado por el Supremo para paralizar los recursos pendientes debido a la «enorme repercusión económica y social» de este asunto, Echenique ha lamentado que el tribunal «no viese esas repercusiones económicas y sociales cuando le regalamos 60.000 millones de euros de dinero público a la banca», informa Efe.

El pasado jueves se dio a conocer una sentencia de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo que establecía que eran los bancos, y no el prestatario, quien debía asumir el pago del impuesto de actos jurídicos documentados (IAJD).

Sin embargo, un día después, el presidente de dicha sala, Luis María Díez-Picazo, anunció que el TS revisará dicho criterio en su próximo pleno y ordenó paralizar con carácter urgente todos los recursos planteados al respecto debido a su «enorme repercusión económica y social».