Va a haber colas kilométricas en Lidl por la tumbona de playa con parasol regulable que te soluciona el verano
La tumbona de aluminio que triunfa en Lidl y querrás este verano
Parecen de Inglaterra pero estas patatas súper crujientes son de Mercadona, tienen acento inglés y son un manjar
Colas kilométricas en Mercadona por la novedad sana que ya está agotada: los nutricionistas coinciden en que es lo mejor
Se esperan colas kilométricas el viernes 10 de abril en Lidl por el cepillo moldeador que revienta a Dyson

Con el buen tiempo ya encima, mucha gente empieza a pensar en lo mismo y es cómo montar un rincón cómodo en la terraza, en el jardín o incluso qué llevarse para una escapada. Y ahí siempre aparece el mismo problema, que no todas las tumbonas cumplen lo que prometen si bien algunas son incómodas, otras pesan demasiado o simplemente no duran más de un verano. Por eso, cuando sale una opción que parece más práctica de lo normal y encima no se dispara de precio, es cuando empieza a llamar la atención de verdad. En Lidl han sacado una tumbona que va un poco en esa línea. No tiene nada raro a simple vista, pero cuando te paras a ver los detalles, sí que hay cosas que marcan diferencia.
Se trata de la tumbona de aluminio Houston de Lidl, que si bien a primera vista parece sencilla, sin diseños llamativos ni colores que destaquen demasiado, lo cierto es que está pensada para usarla sin complicarse. Mide cerca de 193 centímetros de largo y unos 67 de ancho, así que espacio hay de sobra para tumbarse sin estar encogido. La altura tampoco es exagerada, unos 32 centímetros, pero es la justa para no tener que hacer esfuerzos raros al levantarte. Por otro lado, el respaldo se puede mover en cinco posiciones y esto, que puede parecer básico, luego se nota mucho, ya que no siempre apetece estar completamente tumbado y tener ese punto intermedio viene bien, sobre todo si pasas rato leyendo o simplemente descansando.
La tumbona de playa para tu terraza que triunfa en Lidl
Con lo mencionado, esta tumbona de Lidl ya destaca, pero además lleva un parasol integrado que se puede mover según te dé el sol. No parece gran cosa hasta que lo usas, porque evita tener que estar girando la tumbona o buscando sombra cada dos por tres. Es de esas cosas que no parecen importantes cuando lo ves en la tienda, pero que luego agradeces bastante. Sobre todo en días de mucho calor, cuando cualquier sombra cuenta.
Otro punto que suele marcar la diferencia es lo fácil que resulta moverla, ya que al ser de aluminio, no pesa demasiado. Está en torno a los siete kilos, así que se puede transportar sin problema de un sitio a otro. No tiene ruedas, pero tampoco cuesta nada levantarla de un lado y llevarla donde queramos de la terraza o el jardín ya que no es de las que se quedan fijas porque da pereza moverlas. Además, se pliega, que al final es clave. No siempre hay espacio para tenerla abierta todo el tiempo, y poder guardarla sin que ocupe media terraza es un punto a favor. Tiene incluso un asa para llevarla, algo sencillo pero útil si la quieres mover o cargarla en el coche.

Pensada para aguantar el uso real
Más allá de lo cómodo, aquí importa también cuánto dura ya que está preparada para exterior, con materiales que aguantan el sol, la humedad y el uso continuado. El tejido, de textileno con mezcla de PVC y poliéster, es bastante habitual porque no se estropea fácilmente y tampoco exige mucho mantenimiento. Y luego las patas tienen sistema antideslizante, lo que ayuda a que no se mueva y además evita marcas en el suelo. Son detalles que no siempre se valoran al principio, pero que luego se notan en el día a día. Y en cuanto a limpieza, no es nada complicado, ya que solo tienes que pasar un paño húmedo por la estructura de aluminio y luego secar mientras que la parte textil se puede aspirar.
Pequeños detalles que suman más de lo que parece
Luego están esos extras que no son imprescindibles, pero que acaban marcando diferencia como que incluye un cojín para la cabeza que se puede quitar o colocar según se prefiera. No es algo sofisticado, pero hace más cómoda la tumbada cuando pasas bastante tiempo en ella. También lleva un pequeño bolsillo de red, que parece una tontería, pero viene bien para dejar el móvil o cualquier cosa sin tener que levantarte cada poco.
Precio ajustado sin demasiadas vueltas
Cuesta 49,99 euros, que para lo que ofrece está bastante ajustado si bien no es una tumbona de gama alta ni lo pretende, pero sí cumple con lo que se espera: es funcional, cómoda y no da la sensación de ser algo que vaya a durar solo un verano. Además, soporta hasta unos 110 kilos, lo que la hace válida para prácticamente cualquiera sin preocuparse demasiado.
Al final, este tipo de producto no necesita mucha explicación. Se trata de algo que funcione bien, que sea cómodo y que no dé problemas con el uso. Esta tumbona encaja bastante en eso, ya que sirve para una terraza, un jardín, una salida de camping o incluso para llevártela a la playa si quieres algo más cómodo que una toalla.