Economía
Alerta alimentaria

Consumo alerta por presencia de Listeria y Salmonella en unos germinados de alfalfa

La AESAN alerta de dos tipos de brotes germinados de alfalfa de la marca Fresquia

Alerta alimentaria: la AESAN pide retirar inmediatamente estas famosas galletas

Consumo alerta por presencia de Listeria y Salmonella en unos germinados de alfalfa. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido una alerta sanitaria tras detectar la presencia de bacterias de Listeria monocytogenes y Salmonella en dos tipos de productos de brotes germinados a la venta en España. Dos productos de los que a continuación os ofrecemos todos los detalles y qué riesgos para la salud supone.

Alerta por Listeria y Salmonella en unos germinados de alfalfa

Los productos afectados son los brotes germinados ecológicos de alfalfa y los brotes germinados de alfalfa con rúcula, ambos comercializados bajo la marca Fresquia.

Estos son los detalles de los productos afectados tal y como ha comunicado la AESAN:

Producto 1:

Producto 2:

La AESAN ha informado a las autoridades competentes de las comunidades autónomas para asegurar la retirada de los productos implicados de los puntos de venta. Se aconseja a los consumidores que posean estos productos en sus hogares que se abstengan de consumirlos y, en caso de haberlos consumido y presentar síntomas de listeriosis o salmonelosis, que busquen atención médica.

¿Qué es la Listeriosis?

La listeriosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Listeria monocytogenes, que se encuentra principalmente en el suelo, agua y vegetación. Aunque es relativamente rara, la listeriosis puede ser muy grave y potencialmente mortal, especialmente para ciertos grupos de alto riesgo como mujeres embarazadas, recién nacidos, personas mayores y aquellos con sistemas inmunológicos debilitados.

La principal vía de transmisión de la listeriosis es a través del consumo de alimentos contaminados. Los alimentos que comúnmente se asocian con la bacteria incluyen carnes procesadas, quesos blandos, leche no pasteurizada y vegetales crudos. La bacteria tiene la capacidad de crecer a temperaturas de refrigeración, lo que aumenta el riesgo de contaminación en alimentos almacenados.

Los síntomas de la listeriosis pueden variar desde una fiebre leve y dolores musculares hasta infecciones más graves del torrente sanguíneo o del sistema nervioso, como meningitis. El período de incubación puede ser largo, a veces hasta 70 días, lo que dificulta la identificación de la fuente de infección.

La prevención de la listeriosis se centra en prácticas seguras de manipulación y preparación de alimentos. Esto incluye cocinar bien los alimentos, evitar la contaminación cruzada, y seguir las recomendaciones de almacenamiento y consumo de alimentos perecederos.

El tratamiento de la listeriosis generalmente requiere antibióticos. En casos de infecciones graves, puede ser necesario un tratamiento hospitalario para administrar antibióticos intravenosos y brindar cuidados intensivos.

¿Qué es la Salmonelosis?

La salmonelosis es una de las enfermedades transmitidas por alimentos más comunes y es causada por la bacteria Salmonella. Se estima que cada año, la salmonelosis afecta a millones de personas en todo el mundo, aunque la mayoría de los casos no son reportados.

La Salmonella se encuentra en el tracto intestinal de animales y humanos y se transmite a los humanos principalmente a través de alimentos contaminados de origen animal, como carne, aves, huevos y productos lácteos, así como a través de frutas y verduras que han estado en contacto con fecas de animales infectados.

Los síntomas de la salmonelosis incluyen diarrea, fiebre y calambres abdominales, que generalmente comienzan de 6 horas a 6 días después de la infección y pueden durar de 4 a 7 días.

La prevención de la salmonelosis también se basa en prácticas adecuadas de manipulación de alimentos, como lavarse las manos con frecuencia, evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos, y cocinar los alimentos a temperaturas seguras.

La mayoría de los casos de salmonelosis se resuelven sin tratamiento, pero la hidratación es crucial. En casos severos o en pacientes con riesgo elevado, puede ser necesario el tratamiento con antibióticos.

Ambas enfermedades resaltan la importancia de la seguridad alimentaria y la higiene en la cocina. Es esencial que los consumidores estén informados y tomen medidas preventivas para proteger su salud y la de sus familias.

La AESAN también recuerda la importancia de seguir prácticas de higiene alimentaria adecuadas para prevenir la contaminación cruzada y recomienda a las mujeres embarazadas consultar las pautas de consumo seguro durante el embarazo para evitar riesgos asociados a la Listeria y otros peligros biológicos.