Economía
Presupuesto

El Congreso dispara un 22% las subvenciones a su cafetería en medio de un apretón de Bruselas

Las subvenciones serán próximas a 1,2 millones de euros en 2019

El nuevo contrato de la gestión del bar se firmará entre febrero y marzo

En un momento en el que Bruselas está instando al Gobierno a controlar las cuentas públicas y cumplir con el déficit que había pactado el anterior Ejecutivo, el Congreso ha decidido disparar las subvenciones a su cafetería para mantener los precios que pagan diputados, invitados y otros clientes del bar -entre otros, los periodistas que cubren la información parlamentaria- a un precio artificialmente inferior al del mercado.

En 2019, las subvenciones a la cafetería del Congreso aumentarán otro 21,6%, hasta situarse en casi 1,2 millones de euros. El caso es que en el Presupuesto oficial de 2018, que se aprobó en junio y que entró en vigor en julio, se produjo una curiosa circunstancia. El Congreso decidió incrementar inicialmente un 70,2%  la subvención pública a la restauración al abrir el procedimiento del contrato de prestación del servicio en marzo y, según fuentes de la cámara, “al desconocer la cantidad por la que sería objeto la adjudicación definitiva”. De esta forma, la cámara fijó una subvención prevista muy elevada, hasta 1.617.000 euros (667.000 euros más), según figura en el Capítulo IV de Transferencias Corrientes a Empresas privadas “Centro gestor 52 Subvención del servicio de cafetería”, para abonar a la empresa adjudicataria a la espera de la resolución del procedimiento del concurso.

En principio, se esperaba que la nueva concesión tuviera efecto a partir de octubre. Sin embargo, el procedimiento se ha retrasado y no se adjudicará el nuevo contrato hasta al menos febrero o marzo. Ahora, la Mesa del Congreso ha decidido asignar esos 1.155.000 euros como valor máximo de la subvención que realmente figura en el pliego de licitación para 2019 y cada uno de los siguientes ejercicios, con una prórroga que incluye también 2020, en lugar de los más de 1,6 millones que preveía hace unos meses para 2018.

Desde el inicio de la crisis, el coste con el que cargan los contribuyentes para mantener estos precios ventajosos del bar del Congreso se ha duplicado. Gracias a ese aumento presupuestario, tomar café y una caña en el Hemiciclo cuesta menos de un euro, mientras el menú diario también se sitúa por debajo del precio de mercado.