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Claves de por qué Emiratos deja la OPEP: el pulso con Arabia Saudí y qué cambiará en el mercado del petróleo

La salida de Emiratos de la OPEP abre una nueva etapa en el mercado del petróleo, con más producción y mayor inestabilidad

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

Emiratos Árabes Unidos ha anunciado este martes que abandona la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). A continuación, las claves del choque por las cuotas, el pulso con Arabia Saudí y el posible giro que podría redefinir el mercado del petróleo.

La salida de Emiratos de la OPEP marca un giro histórico en el mercado del petróleo, impulsado por el choque por las cuotas de producción, las tensiones en el Golfo y la apuesta de Abu Dabi por explotar toda su capacidad energética en un escenario de creciente incertidumbre global.

El anuncio de la salida de la OPEP por parte de Emiratos Árabes Unidos supone uno de los movimientos más relevantes en décadas dentro del sistema global del petróleo. El país del golfo Pérsico formaba parte del organismo incluso antes de su constitución como Estado en 1971, lo que subraya la magnitud del cambio.

Cuotas y capacidad infrautilizada

Uno de los principales motivos detrás de la decisión estaría en el sistema de cuotas de producción de OPEP. Emiratos habría estado limitado a producir entre 3 y 3,5 millones de barriles diarios, una cifra inferior a su capacidad real.

El país ha invertido durante años en ampliar su infraestructura petrolera, convirtiéndose en el segundo mayor «productor flexible» del cartel, sólo por detrás de Arabia Saudí. Sin embargo, el sistema de reparto interno habría obligado a sacrificar ingresos potenciales, lo que en Abu Dabi se percibía como una desventaja estructural frente a otros miembros.

La decisión, por tanto, responde a una estrategia clara: recuperar libertad de producción para explotar plenamente su capacidad y aumentar su peso en el mercado global.

El contexto geopolítico: tensión en el Golfo

El momento de la salida también se interpreta en clave geopolítica. La creciente inestabilidad en el golfo Pérsico, especialmente en torno a la relación con la dictadura de los ayatolás de Irán, habría influido en la decisión. Las tensiones regionales afectan directamente a rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de petróleo.

Además, la relación entre Emiratos y Arabia Saudí, tradicional eje de equilibrio dentro de OPEP, también estaría atravesando fricciones por diferencias en la estrategia energética.

El futuro: guerra de precios y volatilidad

Uno de los escenarios más relevantes tras esta ruptura es la posibilidad de una nueva competencia entre productores del Golfo. Emiratos podría elevar su producción hasta los cinco millones de barriles diarios una vez consolide nuevas infraestructuras y rutas de exportación, incluyendo oleoductos hacia el puerto de Fujairah, fuera del alcance del estrecho de Ormuz.

Esto podría desencadenar una reacción de Arabia Saudí en forma de aumento de producción o incluso una guerra de precios, lo que presionaría a los miembros más dependientes de ingresos de OPEP.

En paralelo, el debilitamiento del cartel podría aumentar la volatilidad del mercado energético global, al reducir la capacidad de coordinación de la oferta en un contexto donde OPEP ya ha perdido influencia frente a productores como Estados Unidos.

Menor peso global de OPEP

El papel de OPEP ya no es el mismo que en los años 70. Su control sobre el mercado ha pasado de dominar cerca del 85% del petróleo comercializado internacionalmente a alrededor del 50% actual, en un contexto donde la transición energética y el auge de nuevos productores han reducido su poder estructural.

En este escenario, la salida de Emiratos refuerza la idea de un sistema energético más fragmentado, donde la influencia del cartel es significativa, pero ya no determinante.