Los activistas de extrema izquierda de Facua llaman a los españoles a no consumir el día de la huelga general
La organización denuncia la pérdida de poder adquisitivo ante la escalada de precios de la vivienda, los alimentos, la electricidad y la gasolina
La organización activista de izquierdas Facua ha decidido sumarse a la huelga general convocada por UGT y CC.OO. para el próximo 11 de noviembre. Puesto que no se trata de un sindicato, lo ha hecho pidiendo a los españoles que hagan una «huelga de compras» ese día, cosa que resulta llamativa tratándose de una organización que dice proteger los derechos de los consumidores.
Según se lee en el comunicado publicado este viernes por el grupo, el objetivo de la iniciativa es «denunciar la pérdida de poder adquisitivo ante la escalada de precios de la vivienda, los alimentos, la electricidad y la gasolina», cosa que también resulta llamativa dado que la huelga que ahora apoyan se ha planteado a todas luces contra la oposición y no contra el actual inquilino de la Moncloa, que ha comandado la dirección económica de nuestro país durante siete años en los que los precios han subido un 28% sin que el Ejecutivo se haya avenido ni una sola vez a adaptar los tramos del IRPF al IPC, extremo que ha disparado la recaudación fiscal a costa del poder adquisitivo de las familias.
También es este el Gobierno que ha rechazado aplicar una rebaja del IVA de la luz o de los alimentos para paliar los efectos de la actual crisis inflacionaria (España es la gran economía del euro en la que más suben los precios), pero nada de esto ha impedido la convocatoria de una huelga general contra la oposición en pleno proceso preelectoral y con la excusa del rechazo por parte del Congreso de los Diputados -es decir, del legislativo elegido en 2023- a convalidar dos decretos de vivienda.
CC.OO. y UGT anunciaron la convocatoria apenas unos días después de que la cámara tumbara esas dos leyes -con el precio de las casas como leitmotiv de la protesta-, y ahora Facua decide sumarse instando a sus seguidores a no comprar el 11 de noviembre, una iniciativa que amenaza con complicar aún más la existencia a los pequeños comercios y supermercados, que -como ya explicó OKDIARIO- están sufriendo la peor caída del consumo desde la crisis que siguió a la guerra de Ucrania.
En el comunicado, Facua dice considerar «necesario» que los consumidores también expresen su rechazo «a un modelo económico que dificulta cada vez más el acceso a bienes y servicios esenciales» y sitúa a las familias «en una situación de creciente vulnerabilidad», a la vez que carga contra los «grandes tenedores de inmuebles y fondos de inversión» que concentran una parte creciente de la riqueza.
Al mismo tiempo, acude a «los márgenes empresariales y los beneficios de determinados sectores», que «se mantienen en máximos históricos especialmente en ámbitos esenciales como la alimentación y la energía» para así interpelar «a las administraciones públicas, a los responsables políticos y a las organizaciones empresariales para que asuman sus responsabilidades y adopten medidas que garanticen unas condiciones de vida dignas»
Concretamente, la asociación anima a los ciudadanos a no realizar compras ni contratar servicios durante las 24 horas de la jornada de huelga y llama también a no repostar combustible y «paralizar durante ese día las gestiones para nuevas contrataciones y los cambios de tarifas con operadoras de luz, gas, telecomunicaciones o entidades financieras».