Sin sol no hay Wimbledon: el partido entre Jódar y Carreño se suspende por falta de luz
Solo las dos pistas principales del torneo se nutren de luz artificial
Carreño ganaba (3-6, 6-3, 1-6, 2-1) cuando se suspendió el partido
El partido se disputará este jueves en la misma pista a partir del segundo turno
¿Where is the sun? Las miradas en la pista 2 de Wimbledon se van al cielo. Ahí está la respuesta a la pregunta. Poco a poco va descendiendo el sol y la luz va escaseando hasta que la organización dice ‘hasta aquí’. El límite horario para jugar en el All England Lawn Tennis Club depende de la puesta de sol en todas las pistas, a excepción de la Centre Court y la número 1, que se nutren de luz artificial además de la natural.
En las otras 17, el sol manda. Así que Jódar y Carreño recogen sus raquetas y hasta mañana. La normativa en ese sentido es igual de férrea y clara. Cualquier partido que se suspenda por baja luminosidad se traslada al segundo turno del día siguiente. Además de ser en la misma pista. Con lo cual, Jódar y Carreño protagonizarán el segundo acto este jueves no antes de las 12:30 en la pista 2 del All England Lawn Tennis Club.
Y como nunca llueve a gusto de nadie, tampoco en Londres, la decisión la recibe cada jugador de manera dispar. Lo celebra Jódar, que tendrá una noche para repasar sus errores y salir del trance en el que estaba imbuido. Al mismo tiempo se lamenta Carreño, cuyo tenis se frena en seco cuando se había apuntado dos sets y caminaba hacia el tercero. También le dio el alto un inteligente Jódar, que cuando perdió el tercer set le pidió al juez de silla ir al vestuario y ganar tiempo.
Carreño, sentado en su banquillo, protestaba. Aunque su disconformidad no tuvo mucho recorrido. Tampoco el tiempo de espera, pues Jódar regresó en apenas tres minutos. El partido se había inclinado más del lado de Carreño, cuyo plan fue mejor aplicado. Jódar comenzó dubitativo y con una fea caída. Se resbaló y la cadera se quedó enganchada. La escena fue más aparatosa que problemática, pues el madrileño no necesitó ni ser atendido por el médico.
Comenzó entonces el huracán Carreño, sumergido en una segunda juventud a sus casi 35 primaveras. Hace menos de un mes obligó a Jódar a una épica remontada en Roland Garros y ahora le pone contra las cuerdas en Wimbledon. Al asturiano se le vio ágil de piernas y preciso de muñeca. Llevó la iniciativa del partido y confundió a Jódar, que nunca llegó a sentirse cómodo, ni siquiera pese a igualar el partido en el segundo set. El tercero se lo volvió a llevar Carreño antes de que la función fuera al descanso. Este jueves, turno del segundo acto.