Sara Sorribes: «Me dio miedo pausar el tenis por salud mental porque no sabía qué iba a ser de mi vida»
La castellonense ha regresado al tenis tras un parón de siete meses por salud mental
Reflexiona en OKDIARIO sobre su proceso de sanación y su renovada actitud
NARA Seguros, actual patrocinador de la tenista desde 2022, no retiró su apoyo a lo largo de los siete meses de pausa
Sara Sorribes (Vall d’Uixó, Castellón; 1996) se expresa con tono pausado y reflexivo. Rezuma tranquilidad y paz consigo misma y con el tenis, deporte guillotina mental donde los haya. Festeja que está de vuelta en este 2026 después de un proceso de sanación que le llevó a dejar el tenis durante siete meses porque su mente estaba al límite. «Iba a entrenar por cumplir, sin ilusión… Tuve momentos complicados en los que lloraba mucho», relata durante su conversación telefónica con OKDIARIO.
La raqueta de Sara Sorribes se había alzado hasta el puesto 32 mundial; en 2023 llegó a ser la española con mejor ranking; conquistó el bronce olímpico en los Juegos 2024 y en su vitrina descansaban dos títulos individuales y seis de dobles. A mediados de abril de 2025 comenzó la introspección para Sara Sorribes. Fue entonces cuando la barahúnda tenística fundió su batería y comenzó un viaje de siete meses hasta que reapareció a finales de noviembre. «Durante ese tiempo ni siquiera podía ver tenis por televisión», detalla a este periódico.
Ahora Sara Sorribes ha recuperado la sonrisa. Incluso su abuelo ha adoptado otro discurso. «Antes era mucho de que hay que aguantar lo que nos toque y ahora ha pasado a decirme ‘cariño, tú lo primero’. Vamos mejorando», detalla Sara Sorribes, que siempre se acordará de Portoroz, Eslovenia. Allí ha ganado el ITF W75, su séptimo título de dobles, y selló el billete para las Finales de la Billie Jean King Cup en Shenzhen, China. Fueron siete meses de transitar por la incertidumbre y la meditación en los que NARA Seguros, patrocinador de la tenista desde 2022, no cesó su apoyo. «Entendieron mi situación y fue muy importante para mí sentirme entendida en esa parte», explica Sara Sorribes, la renovada Sara Sorribes.
Pregunta. ¿Cómo se encuentra?
Respuesta. Han sido días ajetreados porque venía del anterior torneo que había ido muy bien y por eso decidí jugar en Madrid. Lo hice sabiendo que a lo mejor no estaba en las mejores condiciones, pero pensando que estaba bastante bien para competir. Tenía ganas e ilusión porque era el primer torneo que me perdí el año pasado y me hacía especial ilusión. Pero no pudo ser. El cuerpo no respondió como yo esperaba o como a mí me hubiese gustado. Acabé teniéndome que retirar, pero más allá del cansancio, todo bien.
P. ¿Ha vuelto a disfrutar del tenis? Regresa en una situación particular, muy alejada del top 100 del ranking, con lo que eso conlleva…
R. Estoy disfrutando, tengo ganas e ilusión. Y eso es un poco lo que me mueve. La verdad es que estoy llevando bastante bien esta situación, aunque esté jugando torneos que hacía tiempo que no jugaba, pero los estoy llevando como parte de mi proceso y mi camino, así que bien.
P. ¿La pausa le hace sentir más humana? ¿Se sentía deshumanizada?
R. Eso depende un poco de cada uno, pero sí que el deportista intenta mostrar las menos emociones posibles dentro de la pista para que el rival no se entere. Tenemos un poco esa cara de puedo con todo y puedo con lo que me echen, pero cada uno lo lleva de la manera que puede y sabe. Sí creo que cada uno habla las cosas más abiertamente con su equipo.
P. ¿Le dio vértigo o miedo tomar la decisión de parar?
R. Sí. Un poco no, mucho. Mucho miedo porque no sabes por dónde vas a salir o qué va a ser de tu vida sin el tenis, que es lo que has hecho siempre. Es muy difícil, pero lo intenté llevar de la mejor manera posible.
P. ¿Qué sentía en los entrenamientos antes de parar? ¿Veía tenis cuando estaba alejada de las pistas?
R. Iban mal porque no tenía ilusión por mejorar. Iba por cumplir y a mí el tenis y el deporte me gustan para intentar ser mejor cada día. Esa parte me costó bastante aceptar. Lloraba mucho y tenía muchos momentos complicados. Al principio no veía nada de nada de tenis. Después algo, pero muy poca cosa.
P. ¿Qué objetivo se marca cuando se vuelve de una situación así?
R. He vuelto con el objetivo de disfrutar y de ser un poquito mejor tenista cada día, porque es lo que siempre me ha movido y lo que siempre he intentado. Sin embargo, me lo marco con tranquilidad y calma, sabiendo que es un proceso largo y que se necesita tiempo para volver a donde me gustaría.
P. La victoria contra Eslovenia en la Billie Jean King Cup y el título en Portoroz son un chute de convicción.
R. Ganar siempre está bien. Desde que empezó el año he sentido que estaba haciendo mejor las cosas y mi nivel era bueno, aunque los resultados no se daban como me hubiera gustado. Pero el hecho de que se fueran haciendo mejor sí me daba tranquilidad en cuanto a los tiempos.
P. Cada vez más tenistas exteriorizan sus emociones y la dificultad para gestionarlas. ¿Se debe al cambio de generación social?
R. Quiero pensar que sí, aunque incluso la gente más mayor va cambiando un poco las frases. Mi abuelo era mucho de que hay que aguantar lo que nos toque y ahora ha pasado a ‘cariño, tú lo primero’. Vamos mejorando. Poco a poco vamos dando más espacio a esa parte que llevamos dentro, que al final todos llevamos lo nuestro y que creo que es muy importante, al menos, poder verbalizarlo para sentirte comprendido y a partir de ahí ir trabajando.
P. ¿Qué Sara Sorribes visualiza de aquí en adelante?
R. Una Sara como hasta ahora. Con ilusión, que siga consiguiendo disfrutar de las cosas más allá del tenis. Pero que también siga consiguiendo competir, encontrándose con ella misma y disfrutando de todo lo máximo posible. Creo que me quedaría con esa Sara.