Reválida para Baena
El que fuera fichaje estrella del Atlético busca la regularidad que le han privado las lesiones
las lesiones en el centro del campo le abren las puertas de la titularidad ante el Barcelona
El fútbol es amigo de la impaciencia. Claro que ser el fichaje estrella de uno de los tres equipos más grandes de España empuja a ello. En esa tesitura se ve inmerso Álex Baena desde que aterrizó en el Atlético. Su llegada puso fin a meses de negociación y años de scouting y colmaba así las necesidades de un equipo huérfano del último pase y carente de pies que rompen líneas.
Sin embargo, el resultado es hasta el momento inversamente proporcional a las expectativas y sigue sin encontrar su sitio. Las circunstancias le ponen el escaparate ante el Barcelona. Oportunidad de reválida. La pretemporada y el principio de curso encumbraron a Baena como el futbolista destinado a saciar dichos déficits. Sin embargo, la desdicha le frenó en seco.
De su debut oficial como rojiblanco se marchó con molestias y se ausentó de las dos jornadas restantes y el parón de selecciones. Y durante esa primera ventana, cuando se estaba recuperando, le volvió a salir cruz. Apendicitis y paso por el quirófano. Otra vez baja. Todo lo que podía salir mal salió mal, como al Atlético en lo que va de Liga, dicho sea de paso.
Baena no volvió a vestirse de corto hasta el derbi liguero, el de la manita, a la que contribuyó con una asistencia a Griezmann sobre la bocina. Un minuto sobre el terreno de juego, un pase de gol filtrado y de vuelta despertó las expectativas iniciales de curso. Colaboró Luis de la Fuente al tirar de sus servicios en las tres ventanas de la temporada.
«Tiene algo diferente», aseguró Simeone. Despegaba Baena con sus dianas ante Betis y Barcelona hasta que, precisamente contra los azulgranas, nueva lesión y vuelta a cortar la regularidad. Desde su regreso a principios de 2026 ha sido titular en la mitad de los partidos del Atlético y ninguno de ellos ha sido ni los de semifinal de Copa del Rey contra el Barcelona; tampoco el doble enfrentamiento continental contra el Tottenham; ni el derbi con el Real Madrid en el Bernabéu.
En otras palabras, un partido relevante carecía del nombre de Baena. Y solo ha completado un partido, ante el Oviedo. Las circunstancias le ponen ante una nueva oportunidad y en una prueba exigente. Este sábado será titular en el Metropolitano. Ejercerá como acompañante de Koke en la sala de máquinas debido a las bajas por lesión de Barrios, Cardoso y Mendoza. No es su posición fetiche, pero sí una en la que puede brillar. La espera ha terminado para Baena.