Rafa Jódar ilumina Madrid: se agiganta para sorprender a De Miñaur y avanza de ronda
El madrileño, superados los nervios del debut, pasa por encima de la octava mejor raqueta del mundo
Se cita en tercera ronda con Fonseca en un duelo de jóvenes talentos
Sinner presenció el primer set del partido que se apuntó Jódar
Grita Rafa Jódar. Brama con fuerza para júbilo de una Manolo Santana entregada al grito de guerra de las últimas décadas. «¡Vamos, Rafa!». Celebra Jódar un triunfo (6-3, 6-1) de esos que recordará siempre. En Madrid, su ciudad natal, y ante De Miñaur, la octava mejor raqueta del mundo. Acaba el australiano con cara de no saber muy bien qué ha ocurrido. No encuentra ni el qué ni el cómo. Tendrá tiempo de buscar respuestas. Mientras, Jódar ya se cita con Fonseca en tercera ronda. El duelo del futuro, presente en Madrid.
Sorprende cuando uno mira el reloj. Apenas se han consumido 75 minutos cuando Rafa Jódar eleva los puños y De Miñaur enfila el túnel de vestuarios sin despedirse siquiera de la grada. Sigue el australiano sumido en una espiral negativa. La tierra batida es barro para él. Apeado por Medjedovic en segunda ronda de Barcelona; por Vacherot en tercera de Montecarlo; Tsitsipas en primera de Miami; Norrie en segunda de Indian Wells y Kypson en primera de Acapulco.
Rafa Jódar solo conoce una velocidad, la de atacar. Incluso sus defensas son amenazantes. Se convierten en una pared que escupe con más violencia el golpe recibido. De Miñaur se dio de bruces constantemente con ella. El madrileño inició como acabó, en línea recta. Break de primeras y mensaje enviado, los nervios son cosa pasada. Le atenazaron en cierta manera ante De Jong en el debut, pero ni rastro en su segunda contienda.
También el guion era otro. En la primera era favorito y tenía responsabilidad de demostrarlo; en la segunda no tenía nada que perder. Delante tenía al octavo del mundo, una derrota no suponía hecatombe. En cambio, la victoria era un botín a celebrar. De Miñaur devolvió el break de inmediato, pero erró al jugar demasiado al revés. A Rafa Jódar le fluía y por ahí fue agrietando al australiano, cada vez más tenso ante lo que se le venía encima.
Se apuntó Jódar el set y entró en ebullición. Se esperaba el paso adelante de De Miñau, peor Rafa le obligó a retroceder. Le sorprendía con restos ganadores, derechas supersónicas y servicios sólidos. De Miñaur no se lo esperaba. Probablemente pocos, ni los españoles más optimistas. Apenas necesitó 39 minutos para hilvanar tres roturas más y llevarse el segundo set. Ahora, el próximo domingo, en un duelo generacional ante el brasileño Joao Fonseca, buscará alcanzar por primera vez los octavos de un Masters 1000. ¡Vamos, Rafa!
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