Los plazos de Aston Martin para acabar con la crisis de Fernando Alonso
La escudería inicia un complicado proceso de reconstrucción
Lo hace pocas semanas después del estreno de un monoplaza fallido como el AMR26 al que dedicó tanto tiempo e inversión
A día de hoy, es de manera manifiesta el último equipo de la parrilla, algo inadmisible desde el primero al último

La cruda realidad ha obligado a Aston Martin a iniciar un proceso de reconstrucción. Otro más. Algo que ni mucho menos se esperaba en la escudería hace unos meses, pero que, visto lo visto en las últimas semanas desde el estreno del fallido AMR26, urge llevar a cabo en la fábrica de Silverstone. Será un camino largo de andar y que hará sufrir a Fernando Alonso durante buena parte del Mundial de Fórmula 1 2026, pero la única alternativa sería rendirse y eso no va a ocurrir.
«El equipo no está sentado en una silla mirando los árboles, está trabajando fuertemente», decía Alonso el pasado sábado al caer por tercera vez consecutiva en una Q1 en la clasificación del Gran Premio de Japón. Un mensaje claro de respaldo a Aston Martin en su momento más delicado que demostraba el compromiso extremo del piloto español tanto con la escudería como con la marca Honda.
Su esfuerzo para resistir a las vibraciones del motor japonés y completar las 53 vueltas de la carrera en el circuito de Suzuka apenas cuatro días después de ser padre por primera vez reflejó un piloto entregado al 100% a su equipo y que espera que este le dé lo mismo en forma de un monoplaza competitivo. Y ahora que ha tocado fondo, ¿cuáles son los plazos de Aston Martin?
Mejorar las prestaciones mostradas hasta el momento (sin puntos en las tres primeras pruebas y sólo un coche capaz de terminar una de ellas) no es una misión imposible, pero pasar de eso a poder competir sí es un paso más grande. Por ello, Aston Martin debe dejar atrás toda la pomposidad que ha englobado al equipo de F1 en los últimos años, dada su enorme inversión enfocada sobre todo a este año.
La estructura e infraestructura para llegar a cotas altas existe, pero la escudería tiene que ser más humilde que nunca, siendo consciente de que a día de hoy es de forma manifiesta la última de la parrilla. Inadmisible desde el primero, su propietario Lawrence Stroll, hasta el último, los trabajadores de la factoría. El proceso, como decimos, será largo, aunque todos conocen el primer paso.
Suprimir las vibraciones
Eliminar las vibraciones de los monoplazas de Alonso y Lance Stroll es el requisito básico para que los pilotos puedan comenzar a sentirse a gusto dentro del coche y en pista. Hasta ahora, fiándonos a pies juntillas de la versión del equipo y del asturiano, sólo en Japón han conseguido mitigar la vibración del motor.
Cabe recordar que en China Alonso abandonó a las 33 vueltas porque ya no sentía ni las manos ni los pies. En Suzuka no fueron tan graves, pero las cámaras también captaron cómo por momentos soltaba las manos del volante para masajear sus piernas. Al parecer, Aston Martin introdujo una variación en la columna de dirección que alivió las vibraciones.
Maximizar al ADUO
Aunque la FIA aún tiene que decidir cuándo se podrá implementar este sistema que forma parte del nuevo reglamento debido a la suspensión de Bahréin y Arabia Saudí, es fundamental que Aston Martin esté preparado para poder aplicarlo. El ADUO permite a los equipos rezagados realizar variaciones significativas en el motor para evitar que se genere una inestabilidad grosera entre los motoristas.
Si se mantiene lo estipulado en un principio, el ADUO entrará en vigor a partir de las seis primeras carreras, es decir, en el GP de España, aunque la FIA está meditando adelantar la fecha a Mónaco y equilibrar una parrilla descompensada entre Mercedes, los dos siguientes (Ferrari y McLaren), la zona media (Haas, Alpine, Red Bull, Racing Bulls y Audi) y los descolgados (Williams, Cadillac y Aston Martin).
Monitorizar Honda y las mejoras
A raíz del ADUO, con el que se obtiene tiempo extra en el banco de pruebas, más presupuesto y la capacidad de emplear nuevas piezas, Aston Martin también está obligado a potenciar al máximo el desarrollo del AMR26. Su creador, Adrian Newey, siempre insistió en que el coche no era lo que se viera en las primeras carreras, sino una especie de ‘boceto’ sobre el que ir evolucionando.
La clave está en monitorizar el trabajo en la fábrica de Sakura (Japón), donde los pronósticos de Honda no son los más optimistas, pero, aceptado que la mejoría no llegará hasta la segunda parte o el tramo final de la temporada, es más sencillo elaborar. La propiedad no exigirá resultados inmediatos, la F1 no es un deporte cualquiera y sería una quimera, aunque sí pedirá subir el nivel llegado el momento y para ello Aston Martin debe acertar con las actualizaciones.
Decidir un líder
El espectáculo protagonizado por Newey, el tercero de los tres jefes de equipo distintos que ha tenido Aston Martin en los últimos tres años, no se puede volver a repetir. Es vergonzoso que el líder del diseño de monoplazas tuviera que pasearse por Melbourne a repartir culpas (todas a Honda) y desvelar el pastel antes de la primera carrera del campeonato.
La falta de coherencia dentro de la propia escudería, que tuvo que salir al paso para aclarar que no era como el resto (en cuanto a tener marcada la figura de un jefe de equipo), era igual de alarmante que la escasez de piezas y la debilidad del motor. Por ello, Aston Martin se ha puesto manos a la obra y todo apunta a que en las próximas semanas anunciará a Jonathan Weathley, ex de Audi y de Red Bull y alguien que tratará de dar estabilidad y seriedad al equipo a todos los niveles.
2027… ¿con Alonso?
Desde el declive de Aston Martin tras los ocho podios de 2023, Alonso se resignó a pilotar en la sombra durante los dos años siguientes, sabiendo que en 2026 residía su gran oportunidad de volver a la batalla por las victorias y el ansiado tercer título. Todo se esfumó rápidamente y ahora es el asturiano quien decidirá si dar otra opción a su escudería.
Por su discurso del pasado fin de semana, sin querer buscar enemigos dentro del equipo ni en Honda y abogando por la unión entre las tres partes, su futuro parece encaminado a seguir un año más en la F1. Y en ese caso, Aston Martin no puede volver a fallar. La creencia en la escudería y en Newey es que en los últimos meses de temporada volverán a ser competitivos. De ahí a que en 2027 puedan codearse con los grandes ya es cuestión de fe… aunque los plazos ya están ideados.