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Liga: Mallorca-Athletic Club

Ernesto Valverde explota contra el árbitro Guzmán Mansilla en pleno partido: «Me toca los cojones…»

El entrenador se quejó de las múltiples decisiones del colegiado que perjudicaron a su equipo

Los vascos cayeron por 3-2 en Son Moix con dos penaltis bastante polémicos

Así va la jornada 20 del campeonato liguero

  • Kike Sáez
  • Redactor de Fórmula 1 y de baloncesto en OKDIARIO y de lo que me echen. Apasionado del deporte y todo lo que le rodea.

Ernesto Valverde explotó contra el árbitro Guzmán Mansilla en mitad de un partido en el que ocurrió de todo. El Mallorca-Athletic Club (3-2) estuvo marcado por la polémica y el flojísimo arbitraje del colegiado andaluz y dos penaltis bastante dudosos que decantaron la victoria para el equipo balear. Al entrenador del equipo vasco, fruto de su gran enfado, le cazaron las cámaras en la banda de Son Moix en pleno momento de ebullición.

Curiosamente, esto se produjo en el minuto 45 de la primera parte, cuando Nico Williams marcó el gol del empate (2-2) tras un penalti por mano de Dani Vivian que nadie se creyó en el Athletic. Muriqi lo convirtió y cuando su jugador logró igualar Valverde sacó toda la rabia contenida: «¡Me toca los cojones que no podamos ir ganando este puto partido! ¡Me cago en Dios!»

Pero si esa pena máxima ya fue discutida, la segunda fue surrealista. Yuri Berchiche, supuestamente, cometió mano en el área en un salto con Muriqi, Guzmán Mansilla decretó penalti y el delantero kosovar marcó el tanto del triunfo para el Mallorca. «Cuando la mano está donde tiene que estar, a no ser que se la corte, lo normal es que no sea penalti. Insisto, no me he leído el reglamento desde hace tiempo. Penaltis por aclamación popular», protestó Valverde en rueda de prensa.

Su equipo vio hasta siete tarjetas en la tarde del sábado, dos de ellas rojas y ambas por protestar (una por doble amarilla a Guruzeta y expulsión a Lekue en el banquillo): «No es algo que me guste, es verdad que la situación ha sido extraña. Me hubiese gustado que no tuviéramos ningún sancionado además de perder el partido».

Valverde no se lo explica

Lo más llamativo es cómo recogió Guzmán Mansilla en su acta el motivo de una de las amarillas a Guruzeta. El árbitro amonestó una frase del delantero en la que se remontaba al encuentro de hace tres meses: «Esta es para compensar la jugada de Elche». Tan sólo por eso, al árbitro ya le bastó para dejarle sin jugar los últimos 20 minutos y el siguiente choque, aplicando la ley del miedo instaurada en su día por Medina Cantalejo en el CTA que prohíbe las observaciones de los futbolistas a las decisiones arbitrales.

Valvede, un tipo veterano, serio y elegante en sus respuestas, sencillamente no se lo explicaba: «Estamos frustrados por cómo se ha producido, por no haber sacado los tres puntos. Es increíble que no fuéramos ganando al descanso, con las ocasiones y el penalti que nos pitaron. El penalti venía de una falta de Muriqi y en la segunda el balón viene medio rebotado y la mano la tiene en un sitio normal. No me he leído el reglamento al pie de la letra y supongo que habrá algo que se me escapa».