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El Barça mete en el congelador la compra de Rashford: bajón de rendimiento y demasiado caro

El Barça pone en 'stand by' la opción de compra de 30 millones de Rashford, al que no favorece ni su bajón ni la eliminación de Champions

El inesperado mordisco que ha dejado la Champions en las maltrechas cuentas del Barça

Si antes de la eliminación del Barça en los cuartos de final de la Champions League, el nombre de Marcus Rashford comenzaba a difuminarse en el horizonte de la plantilla 26/27, tras el batacazo culé ante el Atlético de Madrid y el consiguiente hachazo económico que este supone, la compra del extremo inglés es cada día más imposible.

Los 30 millones que fijó el Barça como opción de compra en la cesión de Rashford parecían un chollo hace apenas unos meses. En la cúpula culé, Joan Laporta y compañía se frotaban las manos con el buen rendimiento que estaba dando el británico, que había caído de pie en los planes de Hansi Flick y estaba dando resultado como complemento de un frente de ataque muy plural, sobre todo por la posibilidad de verle no solamente por la izquierda, sino también como punta y alternativa a Lewandowski.

Pero el bajón de rendimiento de Rashford en las últimas semanas ha comenzado a cambiar el guión, a pensar otra cosa muy diferente con el futuro del inglés. El extremo lleva unos meses, prácticamente todo este 2026, a medio gas. Su escasa aportación goleadora desde entonces, con solamente dos goles en 16 partidos, dejan un mar de dudas no solamente en Flick, también en Deco.

La eliminación en Champions League supone también un duro golpe económico para el Barça, que aspiraba a percibir un buen pellizco accediendo a las semifinales como el pasado año. No hacerlo les supone alrededor de 20 millones de euros menos, cuantía que les valía para entrar de nuevo en la regla 1:1 y acometer fichajes sin hacer cuentas complejas este próximo verano.

El enfriamiento con Rashford es la suma de todo esto, del menor poder económico que tendrá el club este verano –además de hacerse cargo de su importante ficha– y el bajón de rendimiento del propio jugador, que no ha sabido aprovechar la baja de Raphinha, que aún con un precio por debajo de su valor de mercado actual, genera dudas.

En cualquier caso, esta decisión no está aún tomada al cien por cien. El club aún baraja todas las opciones y no quiere perder esta posibilidad sin antes tener una opción real y factible para cubrir esa posición la próxima temporada. Hansi Flick quiere un extremo zurdo, un jugador que pueda moverse por esa zona como sustituto de Raphinha o complemento de éste, ya que el brasileño también ha jugado como mediapunta.

Así, desde Inglaterra informan que el propio futbolista tiene ya asumido que no se quedará en Barcelona y visualiza su regreso a Manchester. El inglés parecía un descarte mayúsculo de los Red Devils aunque en el United se tiraban de los pelos hace unos meses por el rendimiento de éste y la baja opción de compra que fijaron. Además el Manchester United apunta este próximo año a Champions League, camina tercero a siete del Chelsea, sexto y fuera de la máxima competición.

El Barça buscará un perfil con mayor proyección para esa posición esta próxima temporada, o bien un futbolista que suponga una menor inversión que la que supondría Rashford, principalmente porque los millones este verano irán inyectados en las dos grandes necesidades de Flick: un delantero y un central zurdo de primer nivel.