La reflexión de Rita Mae Brown en una novela de 1983 que todo el mundo atribuye a Albert Einstein: «La locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes»
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Hay frases tan repetidas que parecen verdades absolutas, y sus autores casi siempre parecen obvios. Pero la realidad, muchas veces, es completamente distinta a lo que todo el mundo da por hecho.
Es lo que ocurre con «la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes», una frase que todo el mundo atribuye a Albert Einstein, pero que en realidad nació en una novela de 1983 firmada por Rita Mae Brown.
Quién dijo realmente «la locura es hacer lo mismo una y otra vez»
La famosa frase sobre la locura no pertenece a Albert Einstein, sino que apareció por primera vez en la novela de 1983 Sudden Death (Muerte súbita), escrita por la autora estadounidense Rita Mae Brown.
En el libro, la línea exacta dice: «Por desgracia, Susan no recordaba lo que Jane Fulton dijo una vez: ‘La locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando resultados diferentes’». Curiosamente, la autora pone la frase en boca de un personaje ficticio.
No existe ningún registro escrito o de audio donde Einstein mencione esta idea, según han confirmado investigadores del archivo del físico y publicaciones como el compendio especializado The Ultimate Quotable Einstein. Einstein suele ser un «imán de citas», recibiendo el crédito de frases ingeniosas de forma errónea.
Aunque la novela de Brown popularizó la redacción exacta en la cultura general, la idea original ya circulaba poco antes en grupos de apoyo de 12 pasos. En noviembre de 1981, un borrador oficial de Narcóticos Anónimos incluyó una línea muy similar: «La locura es repetir los mismos errores y esperar resultados diferentes».
Por qué Einstein se lleva el crédito de frases ajenas
La gente atribuye erróneamente esta frase a Albert Einstein porque se le considera el máximo símbolo de la inteligencia, lo que hace que cualquier reflexión profunda o ingeniosa parezca más importante y oficial si lleva su nombre.
Esto responde a lo que se conoce como efecto de autoridad: la mente humana confía más en un mensaje si cree que lo dijo un genio reconocido. A esto se suma el llamado fenómeno del «imán de citas», por el que figuras históricas como Einstein, Mark Twain o Oscar Wilde acumulan decenas de frases que nunca dijeron, ya que es más fácil recordar a un autor famoso que a un autor desconocido o a una novela de los años ochenta.
Por último, la viralidad en internet ha hecho el resto, las redes sociales comparten imágenes con la cara de Einstein y esta frase sin verificar el origen, repitiendo el error tantas veces que la gente termina dándolo por cierto.
Dónde se usa realmente la frease en la novela
La frase aparece exactamente en la página 68 de la novela Sudden Death, y se utiliza para describir los errores y la terquedad de una tenista profesional llamada Susan Reilly.
La novela gira en torno al competitivo y despiadado circuito del tenis femenino profesional. La protagonista es Carmen, una campeona de tenis, y Susan Reilly es su gran rival en la cancha, y también su ex amante. Susan es un personaje lleno de celos y rencor que sabotea constantemente su propia felicidad y sus relaciones debido a su comportamiento destructivo. En un punto de la historia, Susan filtra a la prensa que Carmen mantiene una relación con otra mujer, desatando un gran escándalo mediático en los años 80.
La narradora de la novela utiliza la famosa cita para reflexionar sobre cómo Susan vuelve a cometer los mismos errores destructivos en su vida personal y profesional, esperando de forma absurda que las cosas terminen bien esta vez.
Dentro del universo de la novela, Jane Fulton no es Albert Einstein, sino una periodista que escribe para el diario The Philadelphia Inquirer. Ella y su esposo Ricky Cooper, reportero de The New York Times, son amigos cercanos de los personajes principales de la trama. Así, Rita Mae Brown ideó la frase como un simple comentario que una periodista de ficción le había dicho antes a los protagonistas.