Frases para la Historia

La reflexión de Dostoievski, escritor, sobre la felicidad: «Colón no fue feliz cuando descubrió América, sino mientras la descubría»

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Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

«Colón no fue feliz cuando descubrió América, sino mientras la descubría». Fiódor Dostoievski utilizó la figura del navegante para plantear una de las reflexiones más profundas sobre la felicidad, ya que quizá el verdadero valor de una meta no se encuentre únicamente en alcanzarla, sino en todo aquello que sucede mientras intentamos conseguirla. El escritor ruso trasladó esta idea a una cuestión universal que continúa siendo reconocible en la actualidad. Esperar un ascenso, preparar un viaje, terminar unos estudios o perseguir un sueño puede generar una ilusión que desaparece parcialmente cuando el objetivo deja de ser futuro y se convierte en una realidad.

La felicidad está en el camino

La reflexión aparece en El idiota, una de las grandes novelas de Dostoievski. En uno de sus pasajes, el escritor habla de Colón para defender una idea mucho más amplia: el momento de mayor felicidad del explorador no habría sido necesariamente aquel en el que alcanzó el Nuevo Mundo, sino los días anteriores, cuando todavía estaba descubriéndolo y todo parecía posible.

La idea resulta especialmente poderosa porque cambia la manera habitual de entender el éxito. Tendemos a pensar que la felicidad llegará después de conseguir aquello que perseguimos, ya que cuando tengamos el trabajo deseado, cuando consigamos determinada cantidad de dinero o cuando alcancemos una meta personal. Dostoievski plantea exactamente lo contrario, ya que quizá una parte esencial de la felicidad se encuentre en el proceso.

El deseo también nos hace felices

Mientras algo todavía está por conseguir, existe expectación. El futuro permanece abierto y cada pequeño avance puede convertirse en una recompensa. La persona tiene un objetivo que la mueve y, al mismo tiempo, disfruta de la sensación de estar avanzando hacia él.

Cuando finalmente llega el momento esperado, esa tensión desaparece. El objetivo deja de ser una posibilidad y se convierte en algo conocido. Esto no significa que conseguirlo deje de producir satisfacción, sino que la emoción puede cambiar. El entusiasmo de la búsqueda es sustituido por la adaptación a una nueva realidad y, en ocasiones, por la aparición de otro objetivo.

Colón como ejemplo

Dostoievski utiliza a Cristóbal Colón precisamente porque su historia permite representar esa tensión entre descubrir y haber descubierto. En el pasaje de El idiota, incluso señala que Colón murió sin haber llegado a comprender plenamente la magnitud de aquello que había encontrado. La importancia no estaba únicamente en el territorio descubierto, sino en el propio proceso de exploración.

La comparación convierte una expedición histórica en una reflexión sobre la existencia. Las personas pasan buena parte de su vida persiguiendo algo, como conocimiento, amor, reconocimiento, estabilidad o nuevas experiencias. Pero, cuando una meta se alcanza, inmediatamente aparece otra. La vida continúa siendo una sucesión de búsquedas.

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