Fiódor Dostoyevski, escritor ruso del siglo XIX: «Cristóbal Colón no fue feliz cuando descubrió América, sino mientras la descubría»
Algunos grandes escritores como Hemingway tuvieron un vínculo enorme con España y lo mostraron en su literatura. Sin embargo, nos resulta más extraño encontrar en Dostoyevski una frase sobre Cristóbal Colón y el descubrimiento de América para hablar de la felicidad.
Nos referimos a la cita de El idiota «Cristóbal Colón no fue feliz cuando descubrió América, sino mientras la descubría». La frase no habla realmente de historia, sino de la propia vida.
Entender esto es muy importante porque Dostoyevski escondió una reflexión sobre la felicidad que podemos aplicar en nuestra vida. Lo más importante no es trabajar esperando llegar al objetivo, sino disfrutar del proceso.
La frase de Dostoyevski sobre Colón que cambia la idea de felicidad
Filósofos como Kant dieron consejos muy directos sobre alcanzar la felicidad, pero la enseñanza de Dostoyevski en El idiota está algo más escondida y tiene cierto toque dramático.
El escritor ruso no quiere hablarnos del descubrimiento de América, sino que usa a Cristóbal Colón para explicar una paradoja. Muchas veces se cree que la felicidad aparece cuando se alcanza una meta, se cierra una etapa o se consigue algo largamente esperado.
Sin embargo, «Cristóbal Colón no fue feliz cuando descubrió América, sino mientras la descubría» defiende justo lo contrario; plantea que la intensidad no está sólo en el resultado, sino en el movimiento que lleva hasta él.
Cuándo habló Fiódor Dostoyevski sobre Cristóbal Colón
En El idiota, esta reflexión aparece vinculada a Hipólito, un joven enfermo marcado por la cercanía de la muerte.
Esto es fundamental para entender el peso de la frase porque no se trata de un consejo ligero, sino de una reflexión más valiosa debido a que la vida se está acabando.
El descubrimiento de América queda como símbolo de éxito histórico, pero Dostoyevski desplaza el interés hacia la travesía. La felicidad no estaría en posar la bandera, sino en navegar, buscar, dudar y avanzar.
La reflexión de Dostoyevski sobre la importancia de la vida
Para Dostoyevski no se trata sólo de preferir el camino al destino, sino de no perder la experiencia concreta por obsesionarse con el final.
Hay que entender que el autor ruso no escribe desde una visión cómoda de la existencia. Sus personajes suelen vivir al límite, atrapados entre la fe, la culpa, la enfermedad, el deseo de redención y el miedo.
Por eso sería un error interpretar esta cita como una visión optimista, sino como un puñetazo a la forma de pensar de la mayoría. Si una persona sólo vive pendiente de alcanzar algo sin disfrutar del proceso, el logro no compensa todo lo que quedó por el camino.
Quién fue el escritor ruso Fiódor Dostoyevski
Fiódor Mijáilovich Dostoyevski nació en Moscú el 11 de noviembre de 1821 y murió en San Petersburgo el 9 de febrero de 1881, a los 59 años. Fue novelista, cuentista y ensayista del Imperio ruso.
Su obra se sitúa dentro del realismo literario, pero su importancia va mucho más allá de una etiqueta. Y es que exploró la psicología humana en el contexto político, social y espiritual de la Rusia de la segunda mitad del siglo XIX.
Entre sus libros más conocidos están Crimen y castigo, publicado en 1866; El idiota, de 1869; Los demonios, de 1872; El adolescente, de 1875; y Los hermanos Karamázov, de 1880. También escribió Memorias del subsuelo, una novela corta de 1864 considerada una de las primeras obras de la literatura existencialista.
En 1849 fue arrestado por su relación con el Círculo Petrashevski, un grupo que debatía libros prohibidos y críticas a la Rusia zarista. Fue condenado a muerte, pero la pena quedó conmutada en el último momento.
Después pasó cuatro años en un campo de prisioneros en Siberia y otros seis años de servicio militar obligatorio en el exilio. Esa experiencia marcó su literatura y explica por qué escribió reflexiones tan duras.