Trucos

Por qué se recomienda y para qué sirve mezclar bicarbonato con zumo de naranja

bicarbonato zumo naranja
Mezcla de bicarbonato y zumo de naranja. (Foto generada por IA)
Blanca Espada

A la hora de limpiar la casa, los supermercados están llenos de todo tipo de productos y luego están también los remedios caseros a partir de mezclas de ingredientes naturales. Por ejemplo el vinagre y la sal o también el bicarbonato que de hecho, es uno de los que suelen mencionarse para eliminar todo tipo de manchas y suciedad y más si se mezcla con otros ingredientes como por ejemplo el zumo de naranja. De hecho nada más combinarlos se produce una espuma que, a primera vista, parece tener un enorme poder limpiador.

La realidad es algo menos espectacular, aunque también tiene su utilidad. El bicarbonato lleva décadas, como decimos, utilizándose en casa para limpiar determinadas superficies y combatir olores. La naranja, mientras tanto, contiene ácido cítrico. Al unirlos ocurre una reacción química que explica tanto la espuma como algunos de los usos que se atribuyen a este truco. Eso sí, no vale para limpiar cualquier cosa. De hecho, hay superficies sobre las que es mejor no probarlo.

Para qué sirve mezclar bicarbonato y zumo de naranja

Las burbujas que aparecen al mezcla bicarbonato y zumo de naranja lo hacen porque el bicarbonato de sodio es alcalino y el zumo de naranja es ácido. Cuando entran en contacto reaccionan y liberan dióxido de carbono, y ese gas es el que vemos salir en forma de burbujas. Cuando se ve tanta espuma se puede pensar que cuanto mayor sea la reacción, mejor limpiará, pero lo cierto es que no funciona exactamente así.

El ácido de la naranja y el bicarbonato se neutralizan parcialmente durante el proceso. Es decir, esa reacción tan vistosa también hace que ambos vayan perdiendo parte de las características que tenían antes de juntarlos. Entonces, ¿para qué sirve esta mezcla? Puede tener sentido para pequeñas tareas de limpieza, sobre todo en materiales resistentes.

El bicarbonato tiene una textura ligeramente abrasiva. Al frotarlo puede ayudar a levantar restos que han quedado pegados y por eso se utiliza desde hace tiempo para limpiar, por ejemplo, fregaderos y algunas encimeras. Pero no olvidemos que tiene otro uso doméstico bastante conocido como es neutralizar ciertos olores. Entonces, la mezcla con naranja se puede probar, por ejemplo, en un fregadero que tenga restos ligeros de suciedad o en algún recipiente que haya cogido mal olor. También puede ayudar con pequeñas manchas de comida y restos de grasa. Y no, no hace falta que la superficie termine cubierta de espuma. En este caso, más espuma no equivale a más limpieza. De hecho, según lo que queramos quitar, el bicarbonato utilizado por separado puede resultar perfectamente suficiente.

Cómo preparar bicarbonato con zumo de naranja

Para probarlo en casa basta con una cantidad pequeña. Se pueden poner unas dos cucharaditas de bicarbonato y añadir encima el zumo de naranja poco a poco. Esto último es importante porque empezará a burbujear prácticamente en cuanto caigan las primeras gotas. Cuando baje la espuma, se aplica sobre la zona y se frota con suavidad utilizando una esponja o un paño. Si ha quedado demasiado espeso, se puede añadir un poco de agua. Después hay que retirar los restos. Tampoco merece la pena preparar un bote entero y guardarlo para otro día. La reacción comienza en el mismo momento en que mezclamos los ingredientes, así que es preferible preparar únicamente lo que vayamos a utilizar.

No es un truco que sirva para desinfectar

Este preparado casero puede servir para algunas manchas, restos y olores, pero no debería utilizarse pensando que sustituye a un desinfectante. Si lo que buscamos es desinfectar una superficie, habrá que utilizar un producto apropiado para ello y respetar las instrucciones indicadas por el fabricante. Es una diferencia que a veces se pierde cuando hablamos de trucos de limpieza: una encimera puede parecer impecable después de pasar un paño y eso no significa que haya sido desinfectada.

Y si tienes mármol, mejor no lo pruebes ya que el zumo de naranja contiene ácido y el mármol pertenece al grupo de piedras que pueden reaccionar mal ante este tipo de sustancias. El resultado puede ser una marca en el acabado que después no sea fácil de eliminar. Lo mismo ocurre con otras piedras calcáreas y más si tenemos en cuenta también que aunque el bicarbonato sea un abrasivo suave, sigue siendo abrasivo. Frotar determinados acabados con él puede provocar pequeños arañazos.

Por eso este truco tiene sentido únicamente cuando sabemos qué material estamos limpiando. Si no estamos seguros, es preferible mirar las indicaciones del fabricante antes de experimentar.

Mezclar bicarbonato y naranja, por tanto, tiene algunos usos domésticos, pero quizá lo más interesante sea entender lo que realmente estamos viendo. Las burbujas no son la señal de que acabemos de fabricar un limpiador extraordinario. Son simplemente el resultado de poner en contacto un ácido con una sustancia alcalina. Para ciertas manchas y olores puede venir bien. Para otras tareas, será mejor utilizar el bicarbonato solo. Y para algunas superficies, como el mármol, lo más sensato es dejar la naranja en la cocina.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias