Qué es un dolmen
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Según las últimas investigaciones y observaciones, en cuanto un ser vivo comienza a tener cierta inteligencia y conciencia de sí mismo, empieza a celebrar ciertos rituales. ¿Estarán buscando un sentido a la vida y a la muerte? El dolmen podría tener la respuesta.
Conductas parecidas a ceremonias funerarias se han descubierto en especies como ciertos elefantes o razas de primates. Sin embargo, el ser humano hace miles de años que ya celebra actos similares para rendir culto a sus difuntos.
Buen ejemplo de ellos son los dólmenes. Los podríamos definir como monumentos megalíticos funerarios cuyo origen se remonta a hace unos 5000 años, justo antes de que comenzasen a florecer las primeras grandes civilizaciones, en tiempos del Neolítico.
Un dolmen está formado por una gran losa horizontal que es sostenida por otras verticales que permiten que la primera actúe a modo de techo, y que se conoce como losa de cobertura.
La mayor parte de dólmenes que se conocen son tumbas colectivas en las que se enterraban a los difuntos de poblaciones cercanas con pequeños ajuares. Es decir, se pueden considerar como cementerios antiguos.
La palabra dolmen procede del gaélico y sería un término compuesto de tol, que significa tabla, y men, que quiere decir piedra. Es decir, lo describían como una tabla de piedra de grandes proporciones.
Levantar un dolmen, tarea titánica que requería de un gran trabajo
Y es que levantar un dolmen no era tarea sencilla, pues algunas piedras llegaban a pesar incluso 100 toneladas. Además, las extraían de canteras cercanas, pero que podían estar incluso a 30 o 40 kilómetros de la zona sepulcral.
Así pues, hacían falta decenas, incluso centenares de hombres para levantar estos monumentos funerarios. Es decir, que levantar una de estas obras requería un alto grado de coordinación, así como jerarquía y liderazgo.
Estos monumentos se solían orientar hacia el este. Bajo ellos, se enterraban a los difuntos en posición fetal con las cabezas también mirando hacia el amanecer, en forma de renovación vital.
En ocasiones, estos dólmenes estaban rodeados por círculos de piedras que reciben el nombre de peristalito.
Curiosamente, años atrás se creía que bajo estos dólmenes existían grandes tesoros. Sin embargo, al saquearlos, únicamente encontraban ajuares bastante modestos, pues las personas enterradas no disponían de grandes riquezas.
Sin duda, el dolmen fue uno de los primeros monumentos levantados por el ser humano. Junto a ellos, no nos podemos olvidar de otros como el crómlech o el menhir, que tan famoso se ha hecho gracias a los célebres personajes de Uderzo y Goscinny Astérix y Obélix.
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