La pregunta de Steve Jobs que cambió su forma de vivir: «Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?»
Steve Jobs convirtió una sencilla reflexión en una filosofía de vida basada en tomar decisiones con propósito
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«Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Siempre que la respuesta ha sido no durante demasiados días seguidos, sé que tengo que cambiar algo». Esta es una de las frases más célebres y conocidas de Steve Jobs y forma parte del famoso discurso que pronunció en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford en 2005. Lejos de ser una simple cita motivacional, refleja una filosofía que el empresario desarrolló tras enfrentarse a algunos de los momentos más difíciles de su vida, incluida una grave enfermedad. Su mensaje continúa siendo una referencia para todo el mundo.
Una reflexión nacida de la experiencia
Steve Jobs pronunció estas palabras el 12 de junio de 2005 ante los graduados de Stanford. Durante su intervención explicó que llevaba más de tres décadas haciéndose esa misma pregunta cada mañana frente al espejo. Según relató, ese hábito le ayudaba a distinguir entre lo verdaderamente importante y las preocupaciones pasajeras.
El empresario confesó que recordar la propia mortalidad había sido la herramienta más útil para tomar decisiones difíciles. Poco antes del discurso había sido diagnosticado de un tipo poco frecuente de cáncer de páncreas, una experiencia que reforzó su convicción de que el tiempo es el recurso más valioso del que dispone cualquier persona.
Vivir con un propósito
La reflexión de Steve Jobs no anima a vivir impulsivamente, sino a revisar con frecuencia si las acciones diarias están alineadas con los propios valores y objetivos. En el mismo discurso insistió en que el tiempo es limitado y que desperdiciarlo viviendo la vida que otros esperan de nosotros conduce a la frustración.
Especialistas en psicología positiva coinciden en que tener un propósito claro favorece el bienestar emocional, aumenta la motivación y ayuda a afrontar con mayor resiliencia los momentos difíciles. Investigaciones de universidades como Harvard y la Universidad de Pensilvania destacan que las personas que encuentran sentido a sus actividades cotidianas suelen experimentar mayores niveles de satisfacción vital y compromiso con sus metas.
Aunque Steve Jobs es recordado por revolucionar la informática, la telefonía móvil y la industria de la animación con Apple y Pixar, muchas de sus enseñanzas más influyentes no están relacionadas con la tecnología, sino con la forma de afrontar la vida. Su discurso en Stanford ha sido visto millones de veces y continúa utilizándose en escuelas de negocios, universidades y conferencias sobre liderazgo.