Los pintores profesionales coinciden por mayoría: «Para quitar el gotelé de las paredes, el mejor truco es humedecerlo y rascar con una espátula ancha»
Cuando afrontamos una reforma es bueno escuchar los trucos de los albañiles, pero no son los únicos que tienen cosas interesantes que decir. Por ejemplo, los pintores tienen un remedio para que eliminar el gotelé no sea tan complicado como parece.
Al parecer, cuando el gotelé está hecho al temple y no tiene encima una capa que impida absorber la humedad, humedecerlo y retirarlo con una espátula ancha permite desprender el relieve. Según los pintores, el secreto está en dejar que el agua actúe y trabajar con suavidad.
Como suele ocurrir con la mayoría de aspectos en una reforma, no es tanto cuestión de fuerza sino de maña. Si intentas arrancarlo a golpes vas a acabar dañando la pared y acabarás exhausto.
Cómo saber si puedes usar el truco de los pintores para retirar el gotelé
Antes de lanzarte a usar este truco casero, los pintores recomiendan que lo pruebes en una zona pequeña y poco visible. Humedece ligeramente la superficie y comprueba si el material se reblandece y empieza a desprenderse al pasar la espátula con cuidado.
Generalmente el temple responde al gua, pero el problema es que muchas paredes han recibido tantas capas de pintura que ya no es efectivo. Si encima hay pintura plástica, esa capa puede dificultar que la humedad alcance el material que quieres retirar.
En caso de que al humedecer la pared todavía notes el gotelé duro, no sigas con el truco por toda la habitación. En estos casos es mejor cubrir el relieve con una pasta de renovación compatible.
El truco de los pintores para retirar el gotelé fácil y rápido
Si la prueba ha sido positiva, puedes lanzarte a humedecer las paredes y utilizar el truco de los pintores. No obstante, antes debes preparar la habitación. Aparta los muebles, protege el suelo, los rodapiés y la carpintería.
Ten en cuenta que quitar el gotelé genera mucha suciedad por los trozos de pintura que van a ir cayendo al suelo. Si se quedan en el suelo o en un mueble, va a costar mucho limpiarlos.
Tampoco intentes hacer toda la casa a la vez; lo mejor es que la dividas por zonas. Puedes repartir el agua con un rodillo o un pulverizador, procurando humedecer el revestimiento sin provocar chorros por la pared.
Después, espera a que se reblandezca antes de pasar la herramienta. La espátula ancha ayuda a avanzar sobre una superficie mayor, pero hay que mantenerla poco inclinada y evitar clavar sus esquinas.
Si encuentras una parte resistente, detente y revisa si necesita algo más de humedad. Si intentas levantarla haciendo palanca puedes arrancar parte del soporte.
Qué hacer después de retirar el gotelé de la pared
No pienses que al quitar el gotelé la pared ya va a quedar impoluta. Pueden quedar arañazos, pequeños huecos o irregularidades en las que antes no te habías fijado.
Una vez hayas retirado los restos, puedes ponerte a reparar los desperfectos según el tipo de pared que tengas. Una vez seca líjala para igualar las reparaciones y eliminar posibles rebabas.
Antes de pintar, limpia el polvo y aplica la imprimación que corresponda. Una luz colocada de lado ayuda a descubrir marcas que apenas se ven mirando de frente.