No somos conscientes pero millones de euros en oro y plata terminan cada año en el desagüe
Su extracción de los metales en las aguas residuales y lodos no resulta rentable
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Millones de kilos de oro y plata terminan en las aguas residuales de las ciudades cada año. Un estudio del Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuática demostró que sólo en las depuradoras suizas se pierden anualmente unos 43 kilos de oro y 3.000 kilos de plata, lo que equivale a unos 2,7 millones de euros. El estudio analizó muestras de 64 plantas de tratamiento de aguas residuales repartidas por el país.
Otro estudio realizado por la Universidad Estatal de Arizona estimó que en los lodos de una ciudad de Arizona de un millón de habitantes se hallan metales valorados en 13 millones de euros.
Millones de euros sin dueño
Estas grandes cantidades de dinero se escapan por el desagüe en forma de oro y plata. Estos metales proceden de distintos puntos. Las industrias locales, como fábricas de relojes de lujo, laboratorios farmacéuticos y empresas químicas, vierten subproductos microscópicos a los efluentes. En zonas específicas con refinerías de metales preciosos se detectan picos altísimos de estos materiales en los lodos de alcantarillado.
Durante el consumo diario, muchas nanopartículas de plata se usan en detergentes, cosméticos y tejidos antibacterianos para evitar malos olores. En restos de tratamientos médicos, empastes dentales e incluso tazas de oto utilizadas en alta cocina, se desprenden diminutas cantidades de metal por el desechamiento de forma natural.
¿Por qué no se rescatan los metales?
Los científicos encargados de los estudios han coincidido en que no resulta rentable extraer estos metales de las aguas residuales y lodos. Son varios los factores por los que su extracción no compensa.
- Densidad: la baja densidad de los metales que están extremadamente diluidos es casi imposible. Además, se encuentran mezclados en toneladas de lodos tóxicos.
- Costes económicos: extraerlos mediante procesos químicos actuales sería la solución. Sin embargo, es un proceso más caro que el valor comercial del metal recuperado.
- Excepciones: sólo resulta rentable en plantas muy específicas. En la planta de Suwa (Japón) se logró quemar los lodos y obtener 2 kilos de oro por tonelada de ceniza, una pureza superior a la de muchas minas naturales.