Un fontanero profesional lo advierte: si el agua de tu ducha tarda en irse, el problema no está en la tubería sino en el bote sifónico
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Terminar de ducharse con el agua por los tobillos porque el plato no traga es una de esas molestias que se repiten cada mañana en muchas casas, y es que casi todo el mundo da por hecho que el atasco está en la tubería y que hará falta llamar a un profesional.
Sin embargo, el origen suele estar mucho más cerca, bajo una pequeña tapa metálica del suelo del baño. Se llama bote sifónico y, con unos guantes y un destornillador, cualquiera puede revisarlo en pocos minutos.
Por qué el pelo y el jabón acumulados en el bote sifónico atascan la ducha
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) define el bote sifónico como un pequeño depósito con tapa hermética en el que desaguan todos los sanitarios del baño salvo el inodoro. A él llegan los tubos del lavabo, el bidé, la bañera o la ducha, y de él sale otro conducto hacia la bajante del edificio.
Su primera función es frenar los malos olores. En el fondo siempre queda un poco de agua que hace de tapón y que impide que suban los gases de la red de saneamiento. Por eso, según la OCU, las casas que llevan tiempo vacías pueden oler mal: el agua del bote se ha secado y deja pasar el olor de la bajante.
La segunda función explica el atasco. El bote recoge los residuos que se van por los desagües para que no lleguen a las tuberías principales, y con el tiempo los pelos se mezclan con los restos de gel, champú y jabón hasta formar una masa que frena la salida del agua.
Qué señales indican que el atasco está en el bote sifónico y no en la tubería
El primer aviso suele llegar en la ducha. Al estar al ras del suelo, es el punto más bajo del circuito, así que cuando el bote se obstruye el agua se queda estancada en el plato mientras el lavabo todavía desagua. Mucha gente piensa entonces que la tubería de la ducha está atascada o rota, cuando el tapón está en el depósito común.
Por eso los desatascadores químicos no siempre funcionan. El líquido puede pasar de largo por el bote sin deshacer la masa compacta de pelo y jabón, y el problema vuelve a los pocos días. La OCU recuerda, de hecho, que el bote hay que limpiarlo de vez en cuando.
La limpieza manual tiene, eso sí, sus límites. Si el agua sigue sin bajar con el bote limpio, si el atasco afecta también al inodoro o si hay humedades en el techo del vecino de abajo, el problema puede estar en la bajante o en una tubería dañada, y ahí sí hace falta un fontanero.
Cómo limpiar el bote sifónico paso a paso
Hacen falta unos guantes de goma, un destornillador y una bolsa de basura.
- Localizar la tapa metálica del suelo, que suele estar cerca de la ducha o del lavabo, y quitar el tornillo o la rosca que la sujeta.
- Retirar la segunda tapa, de plástico y con gomas de ajuste, que es la que evita que salgan el agua y los olores.
- Sacar con los dedos o con unas pinzas los pelos y la masa de jabón acumulados, y echarlos a la bolsa, nunca al inodoro.
- Comprobar que las bocas de los tubos que llegan al bote quedan despejadas.
- Abrir el grifo del lavabo o de la ducha para comprobar que el agua corre con normalidad.
- Colocar bien la tapa de plástico, para que no se escapen olores, y atornillar de nuevo la metálica.
Una rejilla en el desagüe del plato de ducha retiene buena parte del pelo antes de que llegue al bote, y en las casas que pasan semanas cerradas basta con abrir los grifos al volver para rellenar el tapón de agua y cortar el olor.
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