Los expertos en limpieza coinciden: los colores de las bayetas de microfibra no son casuales, sino que cada una está destinada a limpiar una zona concreta del hogar
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La bayeta de microfibra es ya un básico de limpieza en las cocinas de todos los hogares, dado que es económica, fácil de usar y deja excelentes resultados en casi la totalidad de las superficies sobre las que se emplea. Suelen comprarse en paquetes de diversos colores, uno por bayeta. Sin embargo, poca gente sabe que esta diferencia de colores no es casualidad.
Esta combinación no es únicamente estética, sino que posee una función clave: establecer un código de colores con el que lograr diferenciarlas de cara a su uso y así poder mantener un orden que lleve a una correcta higiene por toda la vivienda.
Mantener una higiene clara y ordenada
La composición de las bayetas de microfibra es la misma independientemente del color, ya que solo varía su tonalidad; sin embargo, el hecho de que estas sean diferentes tiene el objetivo de mantener un orden dentro de la limpieza del hogar, y con ello darle un uso específico a cada una de las bayetas.

Esta medida tiene el objetivo principal de confundir la bayeta que se utiliza para limpiar el cuarto de baño con la que se emplea para higienizar la cocina. En caso de confusión, de nada sirven las labores de limpieza, ya que se conforma una mezcla de suciedad y los productos utilizados que anula toda la labor de limpieza.
¿Cuál es el código de color más usado?
Si bien decimos que no existe un código marcado que asigne a cada una de las bayetas un sector específico, sí que existen asociaciones populares que asocian un color por el mero hecho de que mucha gente lo utiliza para algo específico. Así como existe el debate por si lengua es rojo y mates azul o viceversa, en el uso de las bayetas también existe esa discusión.
El patrón común para los domicilios es utilizar la bayeta amarilla para limpiar los cristales y las ventanas, la verde para la cocina y la azul para el resto de muebles del domicilio. Así pues, este código de colores es el ejemplo generalizado, pero cada persona puede distribuirlo según desee, ya que la clave está en respetar el código establecido en la vivienda, sea cual sea.