Curiosidades
Trabajos de voluntariados

Se buscan voluntarios con nivel básico de inglés para vivir gratis en la Patagonia a cambio de cuidar un glamping 30 horas a la semana

Viajar durante varias semanas a otro país mientras colaboras con un proyecto local se ha convertido en una alternativa para quienes buscan algo más que unas vacaciones. Los programas de voluntariado internacional permiten intercambiar tiempo y determinadas habilidades por alojamiento, manutención u otras ventajas, aunque las condiciones cambian según el anfitrión. Más allá de la ventaja de viajar gratis, también existe un compromiso de trabajo, horarios y responsabilidades concretas al hacer de voluntario. La experiencia puede desarrollarse en ámbitos tan distintos como la conservación ambiental, la educación, la agricultura, el turismo sostenible o el apoyo a comunidades.

Este modelo combina aprendizaje, convivencia y contacto directo con el destino. El Portal Europeo de la Juventud explica que las experiencias de voluntarios en el extranjero pueden ayudar a desarrollar nuevas competencias, conocer otras culturas y aprender idiomas, mientras que cada programa establece su propia duración y condiciones. En plataformas especializadas como Worldpackers, los viajeros pueden encontrar proyectos que ofrecen alojamiento y comida a cambio de determinadas horas de colaboración. Una de esas propuestas se encuentra actualmente en Lonquimay, en la Patagonia norte de Chile, donde un parque natural privado busca voluntarios para participar en tareas de mantenimiento, atención y conservación. La convocatoria permite estancias de entre cuatro y 12 semanas y reserva dos días libres cada semana.

Cómo funcionan los programas de voluntarios internacionales

La fórmula es sencilla: una persona se incorpora durante un periodo determinado a un proyecto y dedica parte de su tiempo a las actividades acordadas. A cambio, el anfitrión puede proporcionar alojamiento, comidas, excursiones, acceso a determinadas instalaciones o apoyo durante la estancia.

Las condiciones no son universales. Algunos programas requieren experiencia previa; otros están diseñados para personas sin conocimientos especializados. También pueden variar la edad, el idioma, las horas de colaboración y la duración. La Comisión Europea señala que sus propios programas de voluntariado pueden desarrollarse en áreas como el medio ambiente, la inclusión social o la cultura, y que incluyen mecanismos de apoyo y formación.

Una propuesta en plena Patagonia chilena: el sueño de muchos 

La oportunidad de Lonquimay de hacer de voluntario se desarrolla en un parque privado de 500 hectáreas integrado en el Geoparque Mundial de la UNESCO Kütralkura y en la Reserva de la Biosfera Las Araucarias. El recinto se encuentra junto a la Reserva Nacional Alto Biobío, cerca de la frontera con Argentina, y combina educación ambiental, geología, ecoturismo y protección de especies.

La UNESCO reconoce Kütralkura por su patrimonio geológico y cultural y destaca la relación entre conservación, conocimiento científico y saber ancestral mapuche-pehuenche. El proyecto anfitrión señala además que durante 2025 y 2026 trabaja en la reintroducción de especies desaparecidas de la zona y en el seguimiento de pumas.

Qué tareas realizan los voluntarios en la Patagonia

Quienes sean seleccionados colaborarán durante 30 horas semanales. Las labores que hacen los voluntarios pueden incluir jardinería, mantenimiento de senderos, trabajos en huertas, reparaciones y pequeñas tareas de construcción. También existe la posibilidad de participar en la recepción y en otras actividades relacionadas con el funcionamiento del predio.

La convocatoria acepta personas individuales y establece que pueden apuntarse las personas que tengan edades que van de los 18 a los 60 años. En materia lingüística, la oferta indica que se requiere inglés fluido o, alternativamente, un nivel principiante de español. La jornada se organiza con dos días libres cada semana, que pueden utilizarse para descansar o conocer los alrededores.

Alojamiento, comidas y otros beneficios que tienen los voluntarios 

El intercambio incluye habitación compartida, desayuno, comida y cena todos los días. También se ofrecen internet básico, cocina equipada, lavandería, bicicletas, clases de idiomas y excursiones gratuitas. Al terminar la estancia, el anfitrión entrega un certificado de culminación.

La propuesta está disponible entre septiembre y febrero, con una permanencia mínima de cuatro semanas y máxima de 12. Los vuelos, el seguro de viaje, el transporte interno y los posibles trámites de visado quedan fuera del acuerdo y deben ser asumidos por cada participante, pero realmente con lo visto vale la pena y es una buena propuesta para colaborar, viajar, visitar mundo y hacer relaciones.

Más allá del atractivo de vivir en la Patagonia, este tipo de experiencia exige valorar el compromiso real que supone. Las horas de colaboración forman parte del intercambio y conviene revisar previamente todas las condiciones, gastos y requisitos antes de inscribirse. Para quienes buscan conocer un territorio desde dentro y participar en su cuidado, puede ser una forma diferente de viajar de forma responsable, aprender y convivir con la naturaleza.