Adiós a la tarima flotante: la tendencia que arrasa en 2026 es mucho más elegante y añade profundidad a tu casa
Descubre qué tipo de superficie está siendo la tendencia en 2026
La tarima flotante tiene los días contados: la tendencia que ha llegado a España es más elegante
El papel higiénico ya es historia: la tendencia que está reemplazando los baños en 2026 y es más limpio y práctico
Ya es oficial la fecha del cambio de hora: éste es el día para el nuevo horario de invierno

Los diseños de viviendas y los gustos estéticos cambian constantemente con las tendencias y las modas. En los últimos años, prevalece mantener la estética y aprovechar al máximo el espacio. Si bien es cierto que en cada reforma se suele hacer hincapié en los baños, habitación principal y la cocina, el suelo sigue siendo un elemento clave que no podemos olvidar.
Muchos interioristas están empezando a buscar otras opciones a la tarima flotante, condenada al ostracismo, optando por tendencias que apuestan por el movimiento o profundidad. Para aquellos que quieren plasmar su impronta con patrones, una de las mejores elecciones son los suelos en espiga.
¿Por qué surgen alternativas a la tarima flotante?
Tradicionalmente, ha sido un tipo de suelo muy utilizado por diseñadores y elegido por propietarios. Su bajo coste comparado con otras superficies, su versatilidad y su fácil instalación, sin necesidad de usar fijaciones o adhesivos, son varios de los argumentos de peso para decantarse por esta opción.
Sin embargo, al ser tan asequible y estar presente en muchas viviendas en España, algunos propietarios buscan diferenciarse de la multitud, optando por otro tipo de suelos que representen conceptos más innovadores, modernos y con personalidad.
Suelos laminados en espiga, la nueva tendencia
Este diseño en «V» permite un estilo diferente a lo habitual en las viviendas. Aunque algunos detractores señalan que les recuerda a diseños de hace décadas, esta superficie añade profundidad y es más vistosa que la tarima flotante tradicional.
Tarimas.com, tienda especializada en suelos laminados, expone en su blog el alto coste que suponen las láminas en espiga debido a que cada tabla debe cortarse con un ángulo determinado y encajar con la siguiente sin dejar huecos, lo que retrasa su instalación y encarece el presupuesto debido a la colocación y a la mano de obra.
Una dificultad añadida es que se requiere la intervención de un experto en este tipo de suelos para su instalación. En términos de resistencia, viene más determinada por el tipo de laminado. Las versiones más caras suelen ofrecer una mayor resistencia y tener sellados especiales, pero los gustos y sobre todo el presupuesto se imponen en la decisión final.
Temas:
- Hogar
- Reforma
- Tendencias