Tendencias

Adiós a las rejas en las ventanas de las casas: la nueva tendencia que llega a España y es más segura, elegante y estética

Una ventana con un cristal de vidrio
Imagen de una ventana con un cristal de vidrio laminado. Imagen generada por IA.
Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

Las rejas de hierro han sido una solución eficaz contra robos e intrusiones durante muchos años, sobre todo en pueblos donde las casas son más bajas o en casas con ventanas accesibles desde la calle. Aunque cada vez son más las personas que optan por sistemas de protección diferentes. Una de las nuevas opciones que más se está popularizando es el vidrio laminado de seguridad.

El vidrio laminado de seguridad

El vidrio laminado de seguridad está formado por dos o más láminas de vidrio unidas entre sí a través de una o varias capas de un material de plástico intermedio. Esto actúa como una especie de refuerzo que mantiene unidos los fragmentos de vidrio si el cristal llega a romperse. Por eso, este tipo de cristal se puede agrietar, pero no deja huecos abiertos. Además, la lámina interior sujeta los trozos en su sitio, así que la ventana continúa siendo una barrera que dificultará el acceso a cualquier persona que pretenda entrar por la misma.

¿Cómo evita los robos?

Este tipo de cristal retrasa cualquier intento de entrada forzada. El tiempo extra es clave porque la mayoría de los intentos de robo en viviendas son muy rápidos. Por ello, este tipo de vidrio actúa como un elemento disuasorio bastante eficaz, sobre todo cuando se combina con otros refuerzos, como unas buenas cerraduras o sistemas de alarma.

La instalación

La instalación del vidrio laminado no supondría sustituir toda la ventana, ya que en muchos casos es posible mantener el marco existente y cambiar sólo el cristal. Esto supondría un coste menor, al no cambiar la ventana por completo. Aunque consultar a un profesional es la mejor forma de saber si es necesario cambiar o no de ventana. Por lo tanto, se valora que el marco actual sea compatible con el peso y el grosor de un vidrio de seguridad, que es mayor al de un cristal convencional.

Las ventajas del cristal

Este tipo de cristal es transparente y facilita la entrada de luz natural. Por otro lado, el vidrio laminado no requiere de mantenimiento. Además, otra ventaja es el aislamiento acústico que se produce por la combinación de capas de vidrio y PVB, reduciendo el ruido que entra del exterior. Al mismo tiempo, el vidrio reduce el riesgo de cortes en caso de que se rompa el cristal porque los fragmentos se quedan adheridos a la lámina en lugar de esparcirse por el suelo.

La normativa

En Europa existe una normativa específica, la EN 356. Esto clasifica los cristales de seguridad según su capacidad para asistir ataques. Una clasificación que va desde las menores acciones hasta las más altas. Además, cuantas más capas de vidrio tenga y de láminas PVB, mayor será su resistencia. Por lo tanto, antes de instalar un vidrio de este tipo, es recomendable definir qué nivel de protección necesita la vivienda.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias