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San Sebastián

El capricho de Brad Pitt en San Sebastián: tres botellas de su rosado de la Provenza por 60 euros

Tres botellas de rosado, un taxi y el hotel más emblemático de San Sebastián. Durante su estancia en la ciudad con motivo del Festival de Cine, Brad Pitt pidió tres botellas de Miraval Rosé, el vino de la Provenza ligado a uno de sus proyectos empresariales más conocidos. Cada botella cuesta alrededor de 20 euros. El actor se alojó en el Hotel María Cristina, donde recibió el encargo de uno de los vinos de Château Miraval. El establecimiento contactó con la vinoteca Lukas, que disponía de las botellas solicitadas, y las tres fueron trasladadas en taxi hasta el hotel. La escena resulta casi cinematográfica: mientras San Sebastián vive sus días de Festival, un pequeño cargamento de rosado procedente de una vinoteca donostiarra llega al hotel donde se hospeda una de las grandes estrellas del certamen.

Un vino de unos 20 euros con una historia millonaria

Miraval Rosé es un Côtes de Provence elaborado con Cinsault, Grenache, Rolle y Syrah. Es un rosado de color pálido, con aromas florales y frutales y un perfil fresco y cítrico. Pero, detrás de una botella de unos 20 euros existe una propiedad de enorme valor y una marca internacional. Château Miraval se encuentra en Correns, en la Provenza francesa, en una extensa finca rodeada de viñedos, bosques y colinas mediterráneas.

(Foto: Miraval)

Brad Pitt y Angelina Jolie adquirieron la propiedad y posteriormente se asociaron con la familia Perrin, una reconocida familia vitivinícola del Ródano. En 2013 llegó al mercado la primera cosecha de Miraval Rosé. La producción inicial fue de 6.000 botellas, que se agotaron en apenas cinco horas. Con el paso de los años, el proyecto creció y aparecieron nuevas referencias. Entre ellas está Studio by Miraval, otro rosado de la casa, y Muse de Miraval, una producción más exclusiva. El proyecto también llegó a Champagne con Fleur de Miraval, un champagne rosado de producción limitada.

(Foto: Miraval)

Una finca de vino, música y paisaje

Château Miraval no es únicamente una bodega. La propiedad cuenta también con una historia musical muy particular. En ella funcionó durante años un estudio de grabación por el que pasaron artistas internacionales. Posteriormente, Brad Pitt impulsó su recuperación bajo el nombre de Miraval Studios. La finca conserva así una identidad que mezcla vino, música, paisaje y arquitectura. Los viñedos se extienden entre terrenos de piedra caliza y colinas de la Provenza, en un entorno muy diferente al de la imagen habitual de las grandes bodegas comerciales.