Mónica Medina se va a Francia tras el desahucio del piso de Emilio Gutiérrez Caba: «España me aburre mucho»
Mónica Medina afronta una nueva etapa tras alcanzar un acuerdo con Emilio Gutiérrez Caba
Medina tiene que abandonar el piso en el que ha vivido durante dos décadas
La ex pareja del actor reconoce que no está satisfecha con el pacto, pero asegura que ha decidido marcharse

Mónica Medina ya tiene la mirada puesta en su próxima vida lejos del piso que durante cuatro años y tres meses ha sido el centro de su batalla judicial con Emilio Gutiérrez Caba. El acuerdo alcanzado entre ambos pone punto final al procedimiento de desahucio y permitirá al actor recuperar la vivienda, mientras que su ex pareja prepara ya una mudanza que, según sus propias palabras, supone mucho más que un simple cambio de domicilio. Después de dos décadas viviendo en el madrileño barrio de Chamberí, Medina tendrá que abandonar el inmueble y, aunque reconoce que cuenta con otras propiedades, ninguna parece convencerla como hogar. Lejos de asumir el cambio con resignación, la expareja del intérprete ha decidido mirar hacia delante y baraja un plan mucho más radical: irse a Francia, empezar de cero y rodearse de arte y nuevas experiencias.
La propia Medina ha explicado cómo afronta este nuevo escenario y no ha ocultado su malestar por tener que abandonar la vivienda. En declaraciones a El verano se mueve, ha dejado claro que sus alternativas inmobiliarias no son precisamente las que había imaginado para esta nueva etapa. «Si me voy, es a un sitio espantoso», ha asegurado, después de que durante el conflicto judicial se pusiera sobre la mesa que disponía de otras propiedades. Medina ha querido matizar precisamente esta cuestión: «Se dice que tengo muchos pisos. Yo no tengo muchos pisos. Tengo pisos en barrios de Valencia, por ejemplo, que son periféricos, un quinto sin ascensor…». Una descripción con la que deja claro que, aunque pueda disponer de otros inmuebles, no considera que sean una opción atractiva para instalarse de manera definitiva.

De hecho, su intención no parece ser simplemente cambiar un piso por otro y continuar con su vida como si nada hubiera ocurrido. «Yo me tengo que ir a uno de esos pisos, pero no me voy contenta», ha reconocido. Medina incluso ha recurrido al humor y a una imagen muy gráfica para explicar cómo no piensa afrontar esta nueva etapa: «Lo que no voy a hacer es irme a un pueblo valenciano, ponerme el pañuelo negro, el vestido negro, como doña Rogelia, y morirme ahí de asco». Sus palabras muestran que, pese al desgaste acumulado durante estos años, no está dispuesta a encerrarse en una vida que no desea y ya piensa en un cambio de rumbo mucho más ambicioso.
Y ahí aparece su gran plan. Mónica Medina quiere irse a Francia, un país en el que, según ha contado, no conoce a nadie y al que pretende llegar con la intención de empaparse de su cultura y de su arte. «No quiero hacer eso, aunque me llamaron pija y no sé qué tonterías. Yo no he sido pija, como en mi vida el cromosoma Y no ha funcionado en absoluto soy una persona valiente», ha explicado. Y acto seguido ha revelado la decisión con la que pretende dar un giro a su vida: «Ahora voy a actuar como si tuviera 20 y me voy a ir a Francia, donde no conozco a nadie y me voy a empapar de su arte».

La idea supone un cambio radical después de 20 años viviendo en Chamberí y llega justo cuando el conflicto por la vivienda toca a su fin. El acuerdo alcanzado entre Medina y Gutiérrez Caba permitirá que ella abandone el inmueble y que el actor vuelva a disponer de él. Según la información publicada, el desalojo está previsto para el próximo 29 de octubre, por lo que Medina tiene todavía por delante unas semanas para organizar su salida y decidir cómo será exactamente su nueva vida.
La decisión no llega, sin embargo, porque Medina considere que el acuerdo haya resuelto el conflicto de la manera que ella esperaba. La expareja del actor ha explicado que no recibirá ninguna compensación por abandonar la vivienda. «Él se va a quedar con el piso monísimo y no me va a dar nada», afirmó a la salida de los juzgados, dejando claro que acepta marcharse fundamentalmente porque considera que continuar con el enfrentamiento está teniendo un coste demasiado elevado para ella. «Por mi salud yo no quiero seguir, podría seguir en el piso, pero por mi salud no, me voy ya», señaló.

Precisamente su estado tras estos años de conflicto ha sido uno de los motivos que Medina ha puesto sobre la mesa para explicar su decisión. Asegura que el estrés prolongado ha terminado afectándole y que ahora quiere priorizarse. «Por mi salud, me voy porque cuando se tiene un pico de estrés prolongado en el tiempo, las defensas bajan y estoy sin dormir, con problemas de estómago, con dolores de cabeza. Y entonces mi salud está por encima de todo, así que sí, me voy», explicó ante los medios.
Antes de abandonar definitivamente la vivienda, además, Medina ha querido lanzar un último mensaje a quien fue su pareja. Una despedida que refleja que, pese al acuerdo, las heridas personales no parecen haber desaparecido. La expareja de Gutiérrez Caba ha reconocido que «tenía idealizado a Emilio» y, en referencia al piso que finalmente tendrá que dejar, le ha dedicado unas palabras: «Te lo voy a dejar estupendo. Espero que lo disfrutes con salud». Después ha añadido una frase todavía más personal: «Siento haber confiado en ti, pero bueno, somos humanos, metemos la pata y así aprendemos».
Así, mientras el actor recuperará la vivienda que originó el enfrentamiento, Mónica Medina parece decidida a recuperar algo que considera todavía más importante: la posibilidad de empezar de nuevo. Su plan pasa por dejar atrás el escenario en el que ha vivido durante dos décadas y mirar hacia Francia, donde asegura que no conoce a nadie pero donde espera encontrar precisamente aquello que ahora busca: una nueva etapa, lejos del conflicto y vinculada al arte. «Voy a actuar como si tuviera 20», ha dicho. Una declaración que resume el espíritu con el que quiere afrontar lo que viene después de cuatro años y tres meses de batalla judicial.