Comunidad Valenciana
INSEGURIDAD EN LA SANIDAD VALENCIANA

Pánico en el Samu: un varón armado con una barra de hierro perpetra 3 ataques a una base del Castellón

Los miembros de la base del Servicio de Atención Médica de Urgencias (Samu) de Villafranca del Cid, en la provincia de Castellón y muy cerca de Morella, el pueblo del presidente de la Generalitat Valencia el socialista Ximo Puig, llevan tiempo asustados. Un varón, cuya nacionalidad desconocen, aparece periódicamente allí armado con una barra de hierro y hasta en tres ocasiones ha hecho añicos esa base. La última, este miércoles, según han denunciado a OKDIARIO fuentes del Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV). La sola idea de que pueda volver atemoriza a los esforzados sanitarios. Ellos tienen por vocación salvar vidas. Alguien mantiene en vilo las suyas.

El último y postrero ataque, según esas mismas fuentes, se ha producido hace unas horas. De nuevo el mismo agresor, la misma barra de hierro y la mima sensación de miedo e impotencia. Máxime, porque en esta ocasión el equipo de guardia del Samu estaba dentro de las instalaciones.

OKDIARIO ha tenido acceso a las imágenes que reflejan cómo ha quedado la base tras el ataque. Una de ellas, es la que ilustra esta información. Cristales rotos por el suelo, papeleras volcadas, mesas del revés con sus patas hacia arriba o hacia un lado, una camilla que se ha salvado del impacto porque un taburete se ha cruzado en su camino, una pantalla de televisión destrozada. Así es asolador estado en que quedan las instalaciones.

Según las mismas fuentes, la Guardia Civil, que tiene justo al lado una dependencia que no es de uso continuado, ha puesto ya en marcha el protocolo de identificación de agresores. Están tras él. Pero no es fácil a pesar del enorme e incansable trabajo que están realizando los agentes. Para el personal del Samu, cada jornada no es un día más en la oficina, sino que reproduce la sensación de angustia. La pregunta es: ¿Volverá?…

Agresiones

En agosto de 2022, OKDIARIO publicó que el Colegio Oficial de Médicos de Alicante (COMA), que preside Hermann Schwarz Chávarri, había puesto en marcha un protocolo para auxiliar a los facultativos que eran objeto de amenazas y/o agresiones, bajo el muy gráfico nombre de Stop agresiones y con la colaboración de los servicios jurídicos.

Unos meses después, este mismo colegio profesional y el Sindicato Médico CESM-CV, cuyo máximo responsable en la Comunidad Valenciana es Víctor Pedrera, pusieron en marcha otra campaña que no sólo informaba a los médicos sobre los protocolos de actuación, sino que también buscaba concienciar a los pacientes.

Los problemas de agresiones que sufren facultativos y sanitarios son enormes. Por citar algunos casos, en enero de 2022, la Policía Nacional detuvo en Valencia a un varón de 37 años. Amenazaba con poner una bomba en un centro de salud si no le daban el pasaporte covid. 

En otra ocasión, y también en la Comunidad Valenciana, un individuo estampó un bate de beisbol contra un mostrador. En Alicante, una doctora y una enfermera tuvieron literalmente que encerrarse en las dependencias de otro centro de salud asustadas ante la presencia y reacción de un individuo. Y así podríamos seguir. En el caso que ahora nos ocupa, en Castellón, el equipo Samu también sufre las consecuencias del temor que causa lo sucedido.