Comunidad Valenciana
PSPV-PSOE

Los fracasos de Montero y Alegría acrecientan la duda en el PSOE sobre la candidatura de Morant

Pilar Bernabé, la opción 'valenciana' para relevar a Morant es candidata al objetivo del PSOE: el Ayuntamiento de Valencia

Morant sigue con un bajo índice de conocimiento, tiene una guerra interna y las encuestas no la favorecen

Los fracasos electorales de las ex ministras María Jesús Montero y Pilar Alegría, en Andalucía y Aragón respectivamente, han acrecentado las dudas internas, que no eran pocas, en el PSOE en la Comunidad Valenciana acerca de la idoneidad de que otra ministra, la titular de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, sea la cabeza de cartel en las próximas elecciones autonómicas. Máxime si tenemos en cuenta que el único candidato que ha incrementado escaños ha sido Carlos Martínez, ahora ex alcalde de Soria, que se distanció del sanchismo. Carlos Martínez Mínguez optó a presidir Castilla y León. Fue derrotado por Alfonso Fernández Mañueco, que subió dos escaños, pero mantuvo la distancia con el PP. El caso de Illa en Cataluña es anterior a todos estos y, por tanto, no extrapolable.

Las dudas acerca de la idoneidad de Diana Morant para liderar las listas socialistas en la Comunidad Valenciana vienen de lejos. Sigue ofreciendo poca visibilidad y grado de conocimiento; las encuestas arrojan un descenso en escaños del PSOE, como lo demuestra el que en la última, del PP, en la que baja cuatro escaños respecto a 2023: de 31 a 27.

Además, el partido está roto, con gestoras en localidades de la importancia de Alicante, que es la segunda ciudad de la Comunidad Valenciana; San Vicente del Raspeig y Almusafes. En las tres ciudades mencionadas, el Partido Socialista está literalmente roto. Hasta el punto de que, por ejemplo, quien encabeza la gestora del PSOE en la ciudad de Alicante es un concejal de otro municipio, Elda.  A ello se suma un evidente enfrentamiento con el líder del PSPV en la provincia de Valencia, Carlos Fernández Bielsa.

Razones todas de peso para dar un volantazo en la dirección del PSPV, a las que ahora se agrega el evidente distanciamiento entre el electorado en las autonomías y las cabezas de cartel que proceden del Gobierno de Pedro Sánchez, casos de Pilar Alegría, en Aragón, y María Jesús Montero, en Andalucía. Ambas han protagonizado sonoros fracasos en sus respectivas elecciones autonómicas. 

A ello se suma el bajo perfil político que los socialistas muestran en las Cortes Valencianas, donde el grupo inicialmente liderado por Ximo Puig quedó pronto descabezado con las salidas del propio Puig hacia París como embajador ante la OCDE; y hacia Madrid, también, de Rebeca Torró y Arcadi España. Precisamente, son estos dos últimos quienes aparecen como posibles relevos de Diana Morant. Pero tienen en su contra el escaso nivel de conocimiento del electorado, como la mencionada Diana Morant.

Se llegó a especular con un posible e improbable regreso de Ximo Puig. Incluso, la denominada operación Puente, consistente en situar a Óscar Puente en la Comunidad Valenciana y lanzarlo desde Alicante, con la vista en el Congreso, en una estrategia a más largo plazo.

Sobre todo, a raíz de que la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, dirigiera su mira hacia el Ayuntamiento de Valencia. Lo que tiene su lógica, porque este último es el objetivo de los socialistas en las próximas elecciones locales y autonómicas, motivo por el que quieren que Bernabé no se mueva de esa candidatura. Ahora mismo, sin embargo, Pilar Bernabé no ganaría esas elecciones, según los sondeos que se van conociendo.

Salvo el caso de Pilar Bernabé, otra operación del estilo a la de Carlos Martínez en Castilla y León resulta muy complicada porque no hay un perfil que sobresalga de los demás en estos momentos. Pero, si eso sucede pronto, y si Sánchez lo ve claro, la situación de Diana Morant se volverá muy complicada.