Ciencia
Agricultura

Suena raro, pero la ciencia avala: el material que ha pasado de ser un residuo a aumentar la productividad agrícola

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

A nivel internacional hay otros estudios para aprovechar la lana de las ovejas en la agricultura, pero a veces las mejores investigaciones están en casa y tienen firma española. Raoul Ferrer i Fernandez ha probado que puede aumentar la productividad en el campo.

El ingeniero agrícola y especialista en agricultura regenerativa publicó en 2024 la investigación Estudi de l’ús de la llana com a material per a l’encoixinat del sòl. Probó que la lana de las ovejas se ha perfilado como una solución eficaz frente a la sequía y a la emergencia climática.

Al utilizarla como acolchado del suelo, no sólo ayuda a ahorrar agua, sino que favorece el crecimiento de los cultivos y aumenta el rendimiento final. Para llegar a esa conclusión ha aportado datos medido en campo sobre el desarrollo en olivares y cultivos hortícolas.

La lana de la oveja sirve para aumentar la productividad agrícola

El estudio parte de una premisa clara: un suelo que mantiene mejor la humedad y una temperatura más estable permite un crecimiento más regular y eficiente de las plantas.

Eso es lo que ocurre con la lana de oveja. Actúa como barrera física frente a la evaporación, lo que ayuda a conservar el agua disponible y a suavizar los cambios bruscos de temperatura.

Para comprobar estos efectos, se instalaron sensores de humedad y temperatura a distintas profundidades del suelo, lo que permitió comparar parcelas con acolchado de lana y parcelas sin cobertura.

Los datos obtenidos probaron que la lana contribuye a crear un entorno más favorable para el desarrollo radicular, lo que se traduce en una evolución vegetativa más uniforme y sostenida.

Las pruebas en la agricultura española de que la lana de la oveja aumenta la productividad

Según relató Raoul en la revista agroecológica Ae, uno de los ensayos se llevó a cabo en la finca de VerdCamp Fruits, donde se trabajó con olivos jóvenes plantados en octubre de 2023.

En enero de 2024 se aplicó lana como acolchado en 32 árboles, manteniendo otro grupo como control sin cobertura.

Las mediciones realizadas entre 0 y 30 centímetros de profundidad reflejaron una mayor estabilidad térmica y mejores niveles de humedad en los suelos cubiertos con lana.

Estas condiciones se tradujeron en una evolución vegetativa claramente superior, con un crecimiento más homogéneo de los olivos frente a los árboles sin acolchado. El resultado es un cultivo más equilibrado, con menor estrés y mayor potencial productivo a medio y largo plazo.

El segundo ensayo se llevó a cabo en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agroalimentaria y de Biosistemas de Barcelona, utilizando dos bancales de lechuga de seis metros cuadrados. Hicieron dos ciclos de cultivo.

Los resultados probaron un impacto directo en la productividad. En el primer ciclo, el bancal con lana llegó a estar 25 días sin riego, más del 50% del ciclo del cultivo.

Por qué la lana puede ser una solución contra la sequía en la agricultura

El cálculo del consumo hídrico mostró que las lechugas sin cobertura necesitaron 1,5 litros más de agua por gramo de producto que las cultivadas con lana.

En el momento de la cosecha, ambas variedades tuvieron mayor peso en los bancales acolchados. Por todo ello, una conclusión del estudio es que la lana de oveja mejora la eficiencia hídrica, protege el suelo y estabiliza la temperatura.

Esto es sólo el principio. Podría aplicarse a viñedos, almendros, olivares y cultivos hortícolas como una herramienta frente a la sequía.