Planeta Tierra

El Sáhara no siempre fue un desierto y la ciencia lo ha confirmado: la prueba de hace 8.000 años que lo certifica

Desierto del Sáhara
Desierto del Sáhara.
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Hay una prueba de hace 8.000 años que certifica que el gran desierto del Sahara no fue siempre un lugar sin vida. La arena que cubre este gran lugar en el que la vida no es posible, puede ser algo reciente, si tenemos en cuenta lo que dicen los recientes estudios que nos sumergen en un lugar que puede que en el pasado fuera muy distinto. El planeta se ha visto afectado por una serie de cambios que llegan de forma constante y poco a poco.

Este tiempo que tenemos hoy en día y que nos parece extraño, con unas temperaturas que en verano están llegando a récords, pueden ser la antesala de algo más. En un pasado no tan lejano este desierto tenía una serie de elementos que hacían que fuera muy diferente en estos tiempos que corren. Por lo que, quizás tendremos que estar preparados para lo peor, en un futuro que aprende del pasado más extraño. El Sahara fue en su día un punto del planeta muy diferente, que nada tiene que ver con lo que es hoy en día.

La ciencia ha confirmado que el Sáhara no fue un desierto siempre

El planeta Tierra vive unos cambios que pueden parecernos del todo inesperados, pero la realidad, es que estaremos ante un giro radical que puede acabar siendo lo que nos marcará de cerca. Son días de descubrir lo que puede pasar en un punto del planeta en el que descubrimos que nada es para siempre.

El paisaje actual que vemos en el Sahara es sólo una pequeña parte de lo que fue. Esa arena que lo cubre todo y que hace imposible que la vida se instale, es más reciente de lo que nos imaginaríamos. Al igual que las altas temperaturas que han ido llegando a toda velocidad y que, sin duda alguna, pueden acabar siendo la antesala de algo más, en estos días que tenemos por delante.

Es hora de conocer qué es lo que puede pasar con este desierto que puede hacernos ver el mundo desde otra perspectiva. La ciencia ha confirmado algo que parecía imposible de ver llegar. Estamos ante un importante cambio de tendencia que puede acabar siendo el que nos dará una visión diferente de lo que nos esperariamos.

La prueba de hace 8.000 años que lo certifica

Certifica esta prueba de hace 8.000 años que este desierto fue algo muy diferente de cómo nos lo habíamos imaginado. Es hora de conocer lo que puede pasar con este tipo de paisaje cambiante que hace no mucho podría acabar siendo algo totalmente opuesto.

En un reciente artículo publicado por el Dailygalaxy se explica que: «El desierto del Sahara, ahora el desierto caliente más grande de la Tierra, alguna vez fue dramáticamente diferente. La evidencia geológica de las cuevas en el sur de Marruecos muestra que la región recibió muchas más lluvias hace miles de años. Este descubrimiento proviene del estudio de estalagmitas, estructuras minerales que crecen hacia arriba desde los pisos de las cuevas cuando el agua gotea a través de las capas de roca de arriba. Estas formaciones conservan registros detallados de las precipitaciones pasadas, lo que permite a los científicos reconstruir las condiciones ambientales que existían mucho antes de las mediciones climáticas modernas».

Este elemento certifica lo que hasta ahora era una teoría: «Las estalagmitas actúan como archivos climáticos naturales porque se forman solo cuando el agua de lluvia se filtra a través del suelo y gotea en las cuevas. Con el tiempo, los depósitos minerales se acumulan capa por capa, preservando información química sobre el agua que los creó. Según la investigación publicada en Earth and Planetary Science Letters, los científicos recogieron pequeños fragmentos de estalagmitas, a veces tan pequeños como 0,25 gramos, de cuevas ubicadas al sur de las Montañas del Atlas. Al medir los niveles de isótopos de uranio y torio en estas muestras, pudieron determinar cuándo comenzaron las formaciones y dejaron de crecer. Los resultados mostraron que el crecimiento de estalagmitas ocurrió entre 8.700 y 4.300 años atrás, lo que indica que las precipitaciones fueron mucho más frecuentes en la región durante ese tiempo».

Las lluvias han quedado registradas en el interior de una tierra que hoy en día forma parte de uno de los desiertos más importantes del mundo. Un elemento que puede acabar siendo el que nos acompañará en estas jornadas en las que cada detalle puede ser esencial.

Estaremos ante un cambio de ciclo que, sin duda alguna, deberemos empezar a tener en consideración en estos días en los que cada detalle puede ser esencial y nos acompañará en unos días plagados de acción. Este descubrimiento cambia la visión que tenemos del Sáhara como tal.

 

 

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