Descubren alteraciones en la proteína que produce los latidos del corazón
La NASA está detrás de una estudiante que ha desarrollado un sistema para impulsar naves espaciales sin combustible
Corea se pasa el juego: reaprovecha los posos del café húmedos para crear energía y combustible sólido en solo 90 segundos
Pocos lo saben pero existe un volcán en el mundo que está escupiendo cristales de oro: el problema es que llegar hasta él puede ser un infierno
El corazón puede definirse como el organismo vital por antonomasia. Un mecanismo casi perfecto que se encarga de bombear la sangre por todo el cuerpo y que se enmarca como la pieza clave del sistema circulatorio. El corazón es uno de esos órganos imprescindibles del cuerpo de los seres vivos, una estructura corporal de la que se ha descubierto una de sus claves: un nuevo mecanismo de regulación de la titina. Se trata de la proteína que permite los latidos, y por tanto, el importe necesario de sangre que realiza el corazón en cada momento. Te lo contamos.
Latido a latido
Un grupo de científicos de del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) en conjunto con la Universidad de Columbia (Nueva York) han desvelado uno de los hallazgos médicos más importantes del año. Hablamos de la tirina, una proteína esencial en el mecanismo de regulación de los latidos del corazón. Una sustancia clave que permite que el músculo más importante del cuerpo humano funcione de forma correcta y pueda medir el ritmo de bombeo según las necesidades del organismo.
Este curioso estudio, liderado por Jorge Alegre-Cebollada, demuestra que existe un nuevo proceso de regulación que afecta a la elasticidad de la titina, proteína clave, no solo en el corazón, sino en todos los músculos estriados del cuerpo. Esta investigación, publicada recientemente en la revista Nature, asegura que las distintas mutaciones que tienen lugar en el gen de la titina son las causantes de las enfermedades más problemáticas que pueden afectar al corazón.
La proteína más larga
La titina puede definirse como la proteína más grande del cuerpo humano. Una formación que puede llegar a ser 100 veces más grande que las más habituales del cuerpo humano que suele actuar como una especie de muelle que permite la contracción de las células moleculares. Unos descubrimientos espectaculares que se han realizado a través de la reconstitución de los sistemas contráctiles in vitro.
Lo último en Ciencia
-
La NASA está detrás de una estudiante que ha desarrollado un sistema para impulsar naves espaciales sin combustible
-
Corea se pasa el juego: reaprovecha los posos del café húmedos para crear energía y combustible sólido en solo 90 segundos
-
Pocos lo saben pero existe un volcán en el mundo que está escupiendo cristales de oro: el problema es que llegar hasta él puede ser un infierno
-
Los astrónomos no dan crédito: descubren una galaxia de 1,8 millones de años luz con una forma de arco y flecha que desafía todas las teorías conocidas
-
Canadá desafía a la lógica: construye en 40 días la mayor planta de reciclaje de baterías eléctricas del mundo para generar 1 GWh en 2030