La JAXA descubre la superficie rocosa de los asteroides
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Tal vez sea por la cultura del esfuerzo meticuloso de los japoneses, o quizás por otras razones, pero el caso es que su misión espacial más atrevida y compleja está teniendo un éxito tremendo. Así nos lo hacen saber con nuevas imágenes que muestran la superficie rocosa de los asteroides. Pero, para saber exactamente a qué nos referimos, será mejor ponernos en antecedentes.
Hace tres años, la JAXA, la agencia aeroespacial japonesa, envió una sonda con dos pequeños vehículos que aterrizarían y se posarían sobre un antiguo asteroide del Sistema Solar.
Hace unos días, ambos vehículos rover aterrizaban con éxito sobre el asteroide y pronto comenzaron a enviar sus primeros datos e imágenes, entre ellas, impresionantes capturas de la superficie del asteroide.
Hasta ahora, se había especulado con los datos obtenidos sobre la composición de los asteroides. Hoy, ya lo sabemos de primera mano y hemos visto que son de superficie rocosa. Así se observan en las imágenes obtenidas por el rover 1B de la JAXA, que ya trabaja sobre el terreno.
La superficie rocosa de los asteroides
La JAXA está compartiendo las imágenes que están llegando desde sus rovers sobre el asteroide y, si bien es cierto que todavía no han hecho un descubrimiento de relumbrón, está claro que el éxito de aterrizar sobre estas veloces rocas a 300.000 kilómetros de nuestro planeta es un hito impresionante en la exploración espacial del Sistema Solar.
Hoy, el director del proyecto, Yuichi Tsuda, no es capaz de expresar con palabras la felicidad que siente todo el equipo por haber alcanzado este logro único en la historia de la humanidad.
Aun así, esta misión está en sus primeros estadios, ya que los objetivos no pueden ser más ambiciosos. El plan fue enviar hace tres años una nave no tripulada llamada Hayabusa 2. Una vez alcanzado un asteroide de nombre Ryugu, enviaría dos pequeños rovers que aterrizarían sobre la superficie para tomar imágenes y analizar sobre el terreno, fase en la que nos encontramos ahora.
Estos rovers están trabajando sobre el terreno. Son de tamaño ínfimo, como una pequeña caja de cereales, y se mueven sobre la superficie del asteroide dando saltitos.
Ahora, la nave tiene programado el envío hacia el asteroide de un dispositivo franco alemán que está compuesto por cuatro módulos de observación. Luego, será la propia Hayabusa 2 la que intentará también aterrizar sobre la roca.
Para finalizar, el proyecto acaba intentando volver a la Tierra con muestras de este antiguo asteroide. ¿Lo conseguirá?
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