Inteligencia artificial

Hito sin precedentes de la NASA: el robot Rover completa su primera ruta en Marte diseñada al 100% por la IA

rover Perseverance
Rover Perseverance en Marte. Imagen de la NASA.

Un avance clave en la exploración espacial: el robot Rover de la NASA ha completado en Marte su primera ruta planificada íntegramente por inteligencia artificial, sin intervención directa de planificadores humanos. La prueba marca un punto de inflexión en la navegación autónoma fuera de la Tierra.

Hasta ahora, los recorridos del rover eran definidos manualmente por equipos de la NASA en la Tierra. Pero en esta ocasión, la agencia espacial apostó por un sistema capaz de analizar el terreno marciano y generar por sí solo los puntos de navegación necesarios para avanzar con seguridad.

Cómo la IA diseñó la primera ruta autónoma del rover en Marte

El protagonista del logro fue el rover Perseverance, que completó los primeros desplazamientos en otro planeta planificados por inteligencia artificial generativa. Las maniobras se ejecutaron los días 8 y 10 de diciembre bajo la dirección del Jet Propulsion Laboratory (JPL), en el sur de California.

En lugar de depender exclusivamente de los «conductores» humanos que tradicionalmente estudian imágenes y datos para trazar trayectorias con puntos intermedios —conocidos como waypoints—, esta vez el análisis fue realizado por modelos avanzados de visión capaces de interpretar imágenes y datos topográficos.

El sistema utilizó la misma información que emplean los planificadores humanos: imágenes orbitales de alta resolución captadas por la cámara HiRISE a bordo del Mars Reconnaissance Orbiter, además de modelos digitales de elevación para evaluar pendientes y riesgos.

A partir de ese material, la IA identificó elementos críticos del terreno, como formaciones rocosas, campos de grandes piedras, ondulaciones de arena y afloramientos. Con esos datos generó una trayectoria continua con puntos de referencia listos para ser ejecutados por el vehículo.

Las pruebas se llevaron a cabo en el borde del cráter Jezero, donde Perseverance transita actualmente. El 8 de diciembre recorrió 210 metros (689 pies) con las instrucciones creadas por IA. Dos días después avanzó 246 metros (807 pies), confirmando la viabilidad del sistema.

Un paso clave para explorar Marte y más allá

La distancia media entre la Tierra y Marte —unos 225 millones de kilómetros— impide el control en tiempo real del rover debido al retraso en las comunicaciones. Por eso, durante casi tres décadas, las rutas se diseñaron en la Tierra y se enviaron posteriormente a través de la red de espacio profundo de la agencia.

En esta demostración, correspondiente a los soles 1.707 y 1.709 de la misión, el procedimiento cambió. La inteligencia artificial asumió el análisis inicial del terreno y la planificación de la trayectoria, reduciendo la carga operativa del equipo humano.

Antes de enviar cualquier instrucción al planeta rojo, los ingenieros validaron las órdenes mediante el «gemelo digital» del rover en el JPL, una réplica virtual que permitió verificar más de 500.000 variables de telemetría para garantizar compatibilidad total con el software de vuelo.

El proyecto fue impulsado desde el Rover Operations Center del JPL en colaboración con la empresa Anthropic, que aportó sus modelos Claude de inteligencia artificial para el análisis y generación de rutas.

Desde la agencia destacan que este tipo de tecnologías autónomas pueden optimizar la eficiencia operativa, permitir desplazamientos más extensos y ayudar a detectar características científicas relevantes entre grandes volúmenes de imágenes.

La integración progresiva de sistemas inteligentes en rovers y otros dispositivos de superficie no solo apunta a mejorar la exploración robótica, sino también a sentar las bases tecnológicas necesarias para futuras misiones humanas a la Luna, Marte y destinos aún más lejanos.

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