Conmoción en la NASA tras un descubrimiento histórico: cultivan un virus y al traerlo a la Tierra pasa esto
El descubrimiento científico que lo cambia todo: la materia oscura tocó la Tierra este año
Luna llena de agosto de 2026: cuándo, dónde y cómo ver la Luna del Esturión
EEUU ahorraría 22 millones de dólares, 25 millones de litros de combustible y 63.000 toneladas de CO2 al día si sus conductores respetaran los límites de velocidad
Un experimento liderado por la NASA y publicado en la revista científica PLOS Biology revela que determinados virus cultivados en el espacio regresan a la Tierra con una capacidad reforzada para infectar bacterias. Las interacciones entre bacteriófagos y sus hospedadores han sido ampliamente estudiadas en la Tierra, pero su comportamiento en microgravedad sigue siendo en gran medida inexplorado. En este trabajo, los investigadores analizaron la dinámica entre el bacteriófago T7 y Escherichia coli en microgravedad a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS). «La actividad del fago se retrasó inicialmente en microgravedad, pero finalmente fue exitosa. Identificamos mutaciones de novo tanto en el fago como en la bacteria que mejoraron su aptitud en microgravedad», revelan.
La microgravedad es la condición de casi ausencia de peso que se experimenta en órbita y altera tanto los procesos físicos de transporte como los estados fisiológicos que determinan la depredación por fagos y el crecimiento bacteriano, creando un nicho ambiental distinto de cualquier otro encontrado en la Tierra. «El espacio cambia fundamentalmente la forma en que interactúan fagos y bacterias: la infección se ralentiza y ambos organismos evolucionan a lo largo de una trayectoria diferente a la de la Tierra», explican.
La NASA cultiva virus en el espacio
La investigación muestra que algunos virus que se desarrollan en el espacio adquieren mutaciones que los hacen más eficaces a la hora de infectar bacterias al regresar a la Tierra. El microbiólogo Emmanuel Gonzalez, de la Universidad McGill en Montreal, y miembro del GeneLab de la NASA, explica: «En el espacio, tenían dificultades para moverse. Tuvieron que cambiar la forma en que se adhieren a las bacterias, pasando de un método pegajoso, que era efectivo en la Tierra, a uno mucho más rígido y específico».
La interacción de bacterias y virus bacteriófagos (los virus que infectan bacterias) en la Tierra sigue un ciclo constante: las bacterias desarrollan mecanismos para protegerse de los fagos, mientras que estos últimos perfeccionan sus estrategias para penetrarlas. Sin embargo, en microgravedad, la situación cambia por completo.
El estudio de la EEI comparó poblaciones idénticas de Escherichia coli infectadas con el bacteriófago T7; unas se desarrollaban en micogravedad, mientras otras permanecían en la Tierra como control. Los resultados mostraron que la microgravedad alteró tanto la velocidad como la dinámica de infección, ya que los fluidos no se mezclan de manera natural, reduciendo la frecuencia de encuentro entre virus y bacterias.
«Si logramos determinar qué hacen los fagos a nivel genético para adaptarse al entorno de microgravedad, podremos aplicar ese conocimiento a experimentos con bacterias resistentes. Esto puede ser un paso positivo en la carrera por optimizar los antibióticos en la Tierra», declaró Nicol Caplin, ex astrobióloga de la Agencia Espacial Europea.
Mutaciones únicas en microgravedad
El análisis genético de los microorganismos cultivados en la EEI reveló mutaciones exclusivas tanto en los fagos como en las bacterias, que no se dieron en los cultivos terrestres. Los virus espaciales desarrollaron cambios que aumentaron la afinidad por los receptores bacterianos, mientras que las E. coli modificaron estructuras defensivas que fortalecieron su resistencia en microgravedad.
«Hemos descubierto que algunas de las nuevas mutaciones de los bacteriófagos son extremadamente eficaces para matar patógenos de infecciones del tracto urinario en la Tierra. Nuestros resultados destacan el enorme potencial de la investigación sobre los bacteriófagos a bordo de la Estación Espacial Internacional para revelar nuevas perspectivas sobre la adaptación microbiana» , señalaron los autores del estudio publicado en la revista científica PLOS Biology.
Lo más sorprendente fue que los fagos adaptados al espacio mostraron, una vez regresaron a la Tierra, una eficacia superior contra cepas de E. coli asociadas a infecciones urinarias, incluidas aquellas resistentes al fago T7 original. «Fue un hallazgo fortuito. No esperábamos que los fagos mutantes tuvieran un desempeño tan superior en la Tierra».
Implicaciones para la medicina
«Si logramos determinar qué cambios genéticos permiten a los fagos adaptarse al entorno espacial, podremos aplicar ese conocimiento a bacterias resistentes en nuestro planeta. Esto sería un avance significativo en la optimización de tratamientos antibacterianos».
Estos hallazgos podrían tener implicaciones directas en el desarrollo de terapias con bacteriófagos. Sin embargo, los investigadores advierten que enviar virus al espacio no es una solución práctica inmediatas, ya que los costes que se derivan de los experimentos orbitales son muy elevados. Por ello, se están estudiando alternativas más accesibles, como la simulación de microgravedad en laboratorios terrestres.
«Estos resultados muestran cómo el espacio puede ayudarnos a mejorar la actividad de las terapias con fagos. Sin embargo tenemos que tener en cuenta el costo de enviar fagos al espacio o simular la microgravedad en la Tierra para lograr estos resultados», señaló Charlie Mo, profesor asistente del Departamento de Bacteriología de la Universidad de Wisconsin-Madison, que no participó en la investigación.
En definitiva, el espacio se confirma como un laboratorio evolutivo natural que podría acelerar el desarrollo de terapias más eficaces frente a bacterias resistentes.
Lo último en Ciencia
-
EEUU ahorraría 22 millones de dólares, 25 millones de litros de combustible y 63.000 toneladas de CO2 al día si sus conductores respetaran los límites de velocidad
-
Lluvia de estrellas 2026: cuándo es y dónde se verá mejor
-
Los paleontólogos chinos trituran otro récord: encuentran el ámbar más antiguo conocido hasta hoy y es 140 millones de años anterior a los dinosaurios
-
Pedro Duque, astronautra, sobre el eclipse solar total del 12 de agosto: «La luz se volverá rara, bajará la temperatura y los animales se comportarán de manera rara»
-
Los materiales que permitirán vivir en la Luna durante años
Últimas noticias
-
Indra dotará al nuevo aeropuerto de Heraclión (Grecia) de sistemas de gestión aérea por 85 millones
-
Teatro Kapital y Quintoelemento: el éxito imbatible del templo del ocio en el verano de Madrid
-
Última hora de la entrada de inmigrantes a Ceuta, en directo: fecha de la nueva avalancha, situación en la frontera y reacciones
-
Belén Esteban sucumbe a los encantos de Ferran Torres y le hace una sorprendente propuesta: «Estoy contigo, vente»
-
Alicia Martínez, experta en limpieza: «Para que la casa siempre huela bien, pulverizo este ambientador casero»