Clamoroso hallazgo en la minería espacial: los microbios podrían contribuir a extraer metales de meteoritos
No muchos estan al tanto, pero obtener recursos fuera del planeta se convirtió en una carrera y esto tiene en el centro del debate a los metales de meteoritos. Y es que estos materiales, presentes en asteroides y fragmentos rocosos, podrían convertirse en una fuente estratégica para sostener misiones de larga duración sin depender exclusivamente de suministros de la Tierra.
Frente a este panorama, un grupo internacional de investigadores ha puesto a prueba un método biológico para liberar metales de meteoritos en condiciones de microgravedad. El planteamiento combina biotecnología y exploración espacial, con resultados que invitan a replantear cómo se concibe la minería en el espacio.
Así es el experimento en órbita para analizar los metales de meteoritos
El estudio fue publicado en la revista npj Microgravity y se centró en comprobar si determinados microorganismos podían facilitar la extracción de metales de meteoritos en un entorno de baja gravedad como el de la Estación Espacial Internacional (ISS).
El experimento formó parte del proyecto BioAsteroid y fue llevado a cabo a bordo de la Estación Espacial Internacional con la participación del astronauta Michael Scott Hopkins.
Según explicó Rosa Santomartino, profesora de la Universidad de Cornell y autora principal del trabajo, «probablemente sea el primer experimento de este tipo en la Estación Espacial Internacional con un meteorito».
En la investigación también colaboraron científicos de la Universidad de Edinburgo. El objetivo consistía en comparar el comportamiento del proceso en el espacio con su funcionamiento en la Tierra, evaluando si la microgravedad alteraba la capacidad de los microorganismos para liberar elementos químicos de las rocas.
Estos son los microorganismos capaces de liberar metales de meteoritos
Para llevar a cabo la prueba se seleccionaron dos especies distintas: la bacteria Sphingomonas desiccabilis y el hongo Penicillium simplicissimum. Ambas se aplicaron sobre muestras de condrita tipo L, un material frecuente en meteoritos ricos en minerales.
El proceso utilizado se conoce como biominería. Consiste en que los microorganismos se adhieran a la superficie de la roca y produzcan ácidos carboxílicos. Estas moléculas se fijan a los minerales presentes en el material y facilitan que ciertos elementos pasen a una solución líquida, lo que permite su posterior recuperación.
Uno de los aspectos más relevantes fue que el entorno espacial modificó el metabolismo del hongo. En condiciones de microgravedad, Penicillium simplicissimum incrementó la producción de moléculas, entre ellas los ácidos carboxílicos responsables de liberar minerales.
Como consecuencia, se observó una mayor liberación de elementos como el paladio y el platino, ambos considerados estratégicos en aplicaciones tecnológicas.
Los investigadores analizaron 44 elementos distintos presentes en el material rocoso y constataron la extracción de 18 de ellos. No obstante, las diferencias no fueron uniformes.
Alessandro Stirpe, coautor del estudio, explicó que «no vemos diferencias masivas, pero sí algunas muy interesantes» al comparar los resultados obtenidos en el espacio con los logrados en laboratorio terrestre.
Diferencias entre la Tierra y el espacio a la hora de extraer metales
El análisis detallado reveló que la tasa de extracción varía en función de varios factores: el tipo de metal, el microorganismo empleado y la condición de gravedad. En algunos casos, los microbios no aumentaban de forma notable la cantidad extraída, pero sí mantenían un rendimiento estable tanto en microgravedad como en condiciones terrestres.
Además, cuando se comparó la biominería con métodos no biológicos de lixiviación, se observó que estos últimos experimentaban un descenso de rendimiento en la Estación Espacial Internacional. En cambio, los microorganismos mostraron mayor consistencia en ambos entornos.
Santomartino subrayó que «la tasa de extracción cambia mucho dependiendo del metal que se considere, del microbio y de la condición de gravedad».
Esta variabilidad obliga a profundizar en futuras investigaciones para identificar las combinaciones más eficaces entre especies microbianas y tipos concretos de metales de meteoritos.
Implicaciones para la futura minería espacial
La obtención de recursos en el espacio se perfila firme como un elemento clave para reducir costes en misiones prolongadas. Transportar materiales desde la Tierra supone un gasto elevado, por lo que aprovechar los recursos disponibles en asteroides y meteoritos podría modificar la planificación de futuras expediciones.
Algunos de los elementos estudiados, como el paladio, tienen un alto valor en sectores tecnológicos. Incluso cantidades reducidas pueden alcanzar cifras significativas en el mercado.
En paralelo a estas investigaciones biológicas, empresas privadas exploran otros enfoques. Es el caso de AstroForge, que trabaja en técnicas basadas en láseres e imanes para separar minerales en asteroides. Frente a estos métodos físicos, la biominería propone una alternativa basada en procesos naturales.
Y aunque los investigadores advierten de que aún existen numerosas variables por estudiar, los resultados apuntan a que los microorganismos podrían desempeñar un papel relevante en la explotación de recursos más allá de la Tierra.