Científicos perforan más de medio kilómetro de hielo en plena Antártida y descubren un rastro geológico con más de 23 millones de años
Científicos del proyecto SWAIS2C han excavado medio kilómetro de hielo en la Antártida occidental hasta dar con un yacimiento de 23 millones de años
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Un equipo de 29 científicos e ingenieros que forman parte del proyecto SWAIS2C ha descubierto en la Antártida occidental un tesoro de hace más de 23 millones de años. Para ello han tenido que adentrarse más de 500 metros en el interior de esta zona del mundo gracias a un sistema de perforación con agua caliente. Es la primera vez que se registra un registro geológico de 228 metros de longitud en esta parte de la Tierra. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre este hito llevado a cabo por expertos internacionales.
Un grupo de científicos internacionales ha recuperado el núcleo de sedimento más largo jamás extraído de una capa de hielo. Más que por un registro geológico de 228 metros y más de 23 millones de años, este núcleo tiene su peso en oro por la información que ofrece sobre los distintos procesos históricos, ya que conserva evidencia de cambios climáticos que abarcan millones de años y en el futuro ayudará a mejorar las predicciones sobre cómo la capa de hielo de la Antártida occidental podría responder al deshielo.
Este hito se ha registrado en el marco del proyecto SWAIS2C (Sensitivity of the West Antarctic Ice Sheet to 2°C), que está codirigido por un investigador de la ETH Zúrich y el Instituto Federal Suizo de Investigación Forestal, de la Nieve y del Paisaje (WSL). Este grupo, compuesto por 29 científicos e ingenieros, ha dado con este tesoro de millones de años que está situado en la Antártida occidental a unos 700 kilómetros de las estaciones árticas más cercanas. La zona exacta en la que se llevó a cabo este experimento fue en la llamada Crary Ice Rise, una cúpula de hielo situada en el margen interior de la plataforma de hielo de Ross.
Un tesoro de 23 millones de años
Ahí los investigadores perforaron 523 metros de hielo con un sistema de chorros de agua caliente para acabar dando con un núcleo de sedimento sin precedentes, de 228 metros de longitud, compuesto por capas de lodo y roca. En un comunicado oficial publicado por ETH Zúrich, Huw Horgan, codirector científico de SWAIS2C, perteneciente a Te Herenga Waka (Universidad Victoria de Wellington, ETH Zúrich y WSL), ha explicado la importancia de este descubrimiento.
«Este registro nos proporcionará información crucial sobre cómo es probable que la capa de hielo de la Antártida Occidental y la plataforma de hielo de Ross respondan a temperaturas superiores a 2 °C. Los primeros indicios apuntan a que las capas de sedimento en el núcleo abarcan los últimos 23 millones de años, incluidos períodos en los que las temperaturas medias globales de la Tierra fueron significativamente superiores a 2 °C por encima de los niveles preindustriales», informa en este comunicado.
«Observamos mucha variabilidad. Parte del sedimento era típico de los depósitos que se forman bajo una capa de hielo, como la que tenemos hoy en día en Crary Ice Rise. Pero también vimos material más propio de un océano abierto, una plataforma de hielo flotando sobre el océano o el margen de una plataforma de hielo con icebergs desprendiéndose», afirma en este escrito la codirectora científica Molly Patterson, profesora de Geología en la Universidad de Binghamton, en Estados Unidos.
Según informaron desde la universidad suiza, este hallazgo documenta las condiciones ambientales durante períodos cálidos anteriores a la Tierra y ofrecerá información importante para estimar la velocidad a la que podría derretirse el hielo de la región en un futuro más cálido.