Ciencia
Construcciones sorprendentes

China se pasa el juego y bate un nuevo récord: es capaz de construir una estación de tren completa en 9 horas

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Uno se imaginaría que modernizar una estación de tren podría implicar largos plazos, cortes prolongados del servicio y una compleja convivencia con el entorno urbano. Sin embargo, no hay que olvidarse de que en China este tipo de proyectos se aborda con una metodología completamente distinta que prioriza la ejecución concentrada y la reducción del tiempo.

El proyecto que estamos por traer a colación fue impulsado por el Gobierno regional en 2018 y tenía como objetivo integrar una estación de tren existente dentro de una nueva red ferroviaria de alta velocidad. La asombrosa actuación se convirtió en una referencia por su duración, aunque detrás del resultado visible hubo meses de estudios técnicos y una coordinación más que precisa.

La historia de cómo China construyó una estación de tren completa en 9 horas

Esta noticia se remonta a 2018, cuando en la ciudad de Longyan, al sureste de China, se llevó a cabo una internación en la estación de tren de Nanlong.

El propósito era conectar tres líneas ferroviarias ya operativas (Ganlong, Ganruilong y Zhanglong) con una nueva línea de alta velocidad que enlazara Longyan con Nanping. Para minimizar interrupciones, las autoridades optaron por concentrar las obras en una franja nocturna.

Los trabajos comenzaron a las 18:30 del viernes 19 de enero de 2018 y finalizaron alrededor de las 3:30 de la madrugada del sábado.

Durante ese intervalo, la estación de tren fue objeto de una remodelación integral que incluyó el ajuste de vías, la adecuación del terreno y la instalación de nuevos sistemas de señalización compatibles con trenes de hasta 200 kilómetros por hora.

Aunque la ejecución duró solo nueve horas, el proyecto había sido preparado durante varios meses. Los estudios geotécnicos, el análisis del trazado y la planificación logística fueron determinantes para que la actuación pudiera desarrollarse sin contratiempos y dentro del margen previsto.

Organización milimétrica y división del trabajo, las claves de este logro chino

Uno de los factores clave del éxito fue la estructura organizativa aplicada en la estación de tren. Un total de 1.500 trabajadores participaron en el operativo, distribuidos en siete equipos con funciones específicas. Cada grupo tenía asignadas tareas concretas que se desarrollaban de forma simultánea, evitando solapamientos y tiempos muertos.

El despliegue técnico incluyó 23 excavadoras y siete trenes de construcción, que se movían siguiendo un cronograma cerrado al minuto. Mientras algunos equipos se encargaban del asfaltado y el hormigonado del terreno, otros instalaban el cableado, los sistemas de control y las señales ferroviarias.

Todo el proceso fue monitorizado mediante sensores y grabado por drones, lo que permitió supervisar la evolución de los trabajos en tiempo real.

Esta metodología permitió resolver en una sola noche procesos que, en otros contextos, requieren semanas o incluso meses. La estación de tren quedó integrada de inmediato en la red ferroviaria, sin necesidad de fases posteriores de ajuste prolongadas.

El impacto que tuvo la nueva estación de tren en la conectividad regional

La finalización de las obras tuvo un efecto directo en la movilidad del sur de China. Gracias a la nueva conexión, el tiempo de viaje entre Longyan y Nanping se redujo de siete horas a apenas 90 minutos. Esta mejora supuso un cambio relevante tanto para el transporte de pasajeros como para el movimiento de mercancías en una zona estratégica del país.

La estación de tren forma ahora parte de una red de aproximadamente 246 kilómetros preparada para trenes de alta velocidad. La reducción de tiempos de desplazamiento favoreció una mayor integración económica entre regiones y facilitó los desplazamientos diarios, sin necesidad de ampliar infraestructuras urbanas adicionales.

Además, la ejecución nocturna permitió limitar el impacto sobre la actividad cotidiana de la ciudad. Al concentrar la intervención en un fin de semana y durante la noche, se evitó alterar de forma significativa el tráfico y los servicios ferroviarios habituales.

El modelo chino de infraestructura ferroviaria

El caso de Longyan se enmarca dentro de una estrategia más amplia de desarrollo ferroviario chino. En apenas 15 años, el gigante asiático ha construido más de 47.000 kilómetros de vías de alta velocidad, consolidando una de las redes más extensas del mundo.

Este crecimiento ha ido acompañado de avances tecnológicos, como sistemas de levitación magnética y pruebas de vehículos experimentales capaces de alcanzar velocidades muy elevadas en distancias reducidas.